Un oficial del Ejército sirio ha anunciado, en un vídeo difundido hoy por el canal catarí Al Yazira, su renuncia a seguir sirviendo en las Fuerzas Armadas en protesta por los "crímenes" cometidos contra la población civil.

El oficial, que se identifica como Abdel Razaq Tlas, explica que se había unido al Ejército con el objetivo de proteger al pueblo del "enemigo israelí", no para luchar contra la población, que desde marzo pasado protesta en las calles para pedir reformas democráticas.

"Después de los crímenes que he visto en Deraa (en el sur del país) y en toda Siria no puedo continuar en el Ejército sirio", asegura Tlas, que aparece vestido con uniforme militar y una gorra, frente a lo que parece una jaima.

Además, agrega que ha sido testigo de "crímenes, asesinatos y masacres" cometidas por miembros del Ejército sirio contra ciudadanos y manifestantes en distintas zonas del país.

En la grabación, que Al Yazira anunció como una "emisión especial", y sobre cuyo origen no ofreció detalles, Tlas hace un llamamiento a los demás oficiales para que abandonen las Fuerzas Armadas.

"¿Sirve el Ejército para robar y proteger a la familia de (el presidente Bachar) Al Asad? ¿Dónde está el Ejército en Rastan (en el norte de Siria), mientras se destruye?", se pregunta Tlas.

La grabación fue difundida un día después de que al menos 120 personas murieran, entre ellas decenas de policías, en Yisr al Shagur, al noroeste de Damasco, según la televisión siria, en un ataque de "guerrillas armadas" contra instituciones gubernamentales.

Una versión que, sin embargo, han puesto en duda los grupos opositores, que han denunciado la muerte de 45 civiles en esta localidad desde el pasado sábado.

Los manifestantes sirios están siendo víctimas de una dura represión que la comunidad internacional ha condenado y que ha causado más de un millar de muertos desde que comenzaron las movilizaciones contra Al Asad.