Una nube de cenizas del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle, en el sur de Chile, pasó hoy por Buenos Aires y su populoso conurbano sin causar ningún problema a la población en momentos en que se han suspendido todos los vuelos desde y hacia aeropuertos argentinos.

"Se trata de una nube que pasa entre cinco y siete mil metros de altura" impulsada por vientos del suroeste, explicó el director del Consejo de Emergencias de la provincia de Buenos Aires, Jorge Echarrán, a los periodistas.

"Como esta nube ya no contiene la cantidad de partículas que afectó" a la zona de la ciudad argentina de Bariloche, vecina al complejo volcánico chileno, "no tendremos los inconvenientes que hubo allí", apuntó.

Echarrán explicó que si cambiaran las condiciones climáticas podría haber caída de cenizas, en cuyo caso se tomarían las medidas que fueran necesarias para proteger a la población.

"No va a ocurrir ninguna situación grave, al menos con los datos que manejamos", subrayó.

Todos los vuelos de la estatal Aerolíneas Argentinas y su subsidiaria Austral así como los de la chilena Lan permanecen suspendidos hasta nuevo aviso ante la diseminación de cenizas, que abarcó a 10 de las 23 provincias argentinas.

Desde el lunes, también permanecen cancelados vuelos de las estadounidenses Delta y United Airlines desde y hacia Buenos Aires y Santiago de Chile.

Buenos Aires amaneció hoy bajo una niebla, habitual en esta época del año, mientras portavoces del Servicio Meteorológico confirmaban la llegada de tenues nubes de cenizas del complejo Puyehue-Cordón Caulle, situado a unos 1.800 kilómetros al suroeste de la ciudad, en la cordillera de Los Andes, hito fronterizo entre Argentina y Chile.

La caída de cenizas sumada a una fuerte lluvia causaron hoy un apagón en Bariloche, el mayor centro turístico de Argentina, que al igual que otras ciudades de esa región de la Patagonia se mantiene en emergencia desde la tarde del sábado, cuando se desataron explosiones con expulsión de lava y cenizas en el complejo volcánico chileno.