Las autoridades de Portugal intentan acelerar los procedimientos burocráticos a fin de que el nuevo gobierno de centro-derecha pueda iniciar sus funciones en su intento por resolver la profunda crisis económica del país.

El presidente Aníbal Cavaco Silva, más que nada una mera figura protocolaria, dijo el martes que desea tomarle juramento al líder socialdemócrata Pedro Passos Coelho como primer ministro a tiempo para la cumbre de la Unión Europea del 23 de junio.

La lenta burocracia de Portugal es considerada uno de los principales obstáculos de su desarrollo económico.

El gobierno electo el domingo debe promulgar con prontitud un programa de austeridad que le fue exigido a cambio del rescate financiero internacional de 78.000 millones de euros (114.000 millones de dólares).

El primer ministro saliente dijo el martes que redacta una lista de medidas urgentes para su sucesor.