Tras completar una cosecha histórica de 8 millones de toneladas de soja sobre una superficie de 2,8 millones de hectáreas, los productores paraguayos suspendieron por noventa días el cultivo de la oleaginosa para combatir la plaga conocida como roya asiática.

"La pausa fitosanitaria hasta el 30 de agosto próximo establece la eliminación completa de toda planta viva de soja, incluyendo a las plantitas que existieren alrededor de los depósitos de las fincas, silos, bordes de caminos internos o áreas de dominio de la propiedad de los agricultores", dijo a la AP Diego Piaggio, de la oficina de prensa del estatal Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal (Senave).

La presencia de roya asiática es combatida con fungicidas químicos pero tras la pausa fitosanitaria la Senave espera que disminuya la utilización de agroquímicos.

Para el aprovechamiento del suelo libre de soja, Senave autorizó el cultivo de otros rubros agrícolas de renta como maíz, sésamo y girasol.

Paraguay es el tercer productor de soja en América del Sur detrás de Brasil y Argentina y en 2010, según el Banco Central, ingresaron 1.500 millones de dólares por la exportación de la oleaginosa.