Un mosaico con una imagen de la Virgen de Guadalupe sobre una tabla de surf que fue colocado sobre una pared bajo un puente de ferrocarril en la ciudad costera de Encinitas es considerado técnicamente como un grafiti, a los ojos de la ley.

Pero su belleza está atrayendo multitudes, y funcionarios de la ciudad californiana han gastado miles de dólares en la contratación de una agencia de arte para ver de qué manera retirar la obra sin dañarla.

Sculpture Conservation Studio, agencia de conservación de arte con sede en Los Angeles, comenzó el martes a probar formas de retirar con seguridad el mosaico de roca y vidrio de tres metros por lado (10 pies). Pero en un reporte reciente llegó a la conclusión que no hay un mejor sitio para la Madona surfista que bajo el puente, protegida del sol y la lluvia.

Artistas misteriosos que fingieron ser trabajadores de la construcción colocaron el mosaico al muro de concreto el mes pasado utilizando un fuerte pegamento flexible.

El alcalde de la ciudad señaló que la obra de arte irá a un negocio privado local, donde se podrá seguir viendo fácilmente.