El presidente Evo Morales se apresta a promulgar una polémica ley que legalizará miles de autos usados ingresados de contrabando, se confirmó oficialmente, mientras cientos de automovilistas hacían filas el martes para regularizar sus vehículos.

Una de las decisiones más cuestionadas del mandatario será ley tan pronto Morales la firme, anticipó a la prensa el ministro de Comunicación, Iván Canelas. La Asamblea Legislativa de mayoría oficialista aprobó la ley el viernes en un rápido tratamiento.

Antes que la norma entre en vigor, cientos de propietarios de autos ilegales concurrieron a las oficinas públicas para registrar sus vehículos, formándose largas filas. La futura ley establece que para ser favorecidos por una amnistía, los autos en situación irregular deben estar registrados, y sus dueños pagar por este trámite.

El gobierno estima que son más de 10.000 los autos ilegales pero organizaciones privadas aseguran que pasan de 50.000 los vehículos que podrían beneficiarse con la amnistía generando para el Estado ingresos por unos cien millones de dólares que serán vitales para solventar el déficit fiscal que este año alcanzará a mil millones de dólares, 4,5% del PIB.

El Ministro de Economía y Finanzas, Luis Alberto Arce, desestimó que el déficit fiscal haya sido la razón de la norma y estimó que las recaudaciones no pasarán de 5.000 millones de bolivianos (unos 716.000 dólares).

"No se trata de avalar el contrabando, sino de legalizar la situación de autos que ingresaron en años pasados y que están circulando de manera ilegal", explicó el senador oficialista Isaac Avalos, impulsor de la ley.

En diciembre de 2008, Morales prohibió la importación de autos usados y en esa ocasión dijo que no permitirá que el país se convierta en "basurero". Una persona murió entonces en protestas callejeras de contrabandistas que no lograron doblegar al mandatario.

Morales alegó razones ecologistas para su medida y dijo además que el parque automotor había crecido de manera alarmante poniendo en grave peligro el abastecimiento interno de carburantes. La importación de gasolina ha ido en aumento en los últimos años debido al crecimiento del consumo y el estancamiento de la producción. El país debe importar diesel para cubrir el déficit interno.

El Estado gastó el año pasado más de 600 millones de dólares en subvencionar el coste de los combustibles y este año podría llegar a los mil millones según estimaciones de las autoridades.

Bolivia es el país que más importa autos usados después de Paraguay. Ingresan por pasos furtivos fronterizos desde los puertos chilenos de Iquique y Arica. Llegan con el volante a la derecha y cientos de talleres mecánicos prosperaron acondicionándolos para la circulación.

Choferes del servicio público, organizaciones empresariales, autoridades ediles entre muchos otros rechazan la ley por razones ecológicas y porque un aumento del parque automotor complicara más el congestionado tráfico en las ciudades.

El contrabando genera pérdidas anuales estimadas en mil millones de dólares según la Cámara Nacional de Comercio.