(Actualiza cifras de la Bolsa de Lima y añade declaraciones)

El virtual presidente electo de Perú, Ollanta Humala, pidió hoy a sus compatriotas que mantengan la calma tras los resultados de los comicios del pasado domingo, en una jornada en la que la Bolsa de Valores de Lima se recuperó de la caída de 12,45 % que sufrió el lunes.

Humala afirmó a los periodistas que está haciendo "lo mejor" para Perú y que continuará trabajando para concretar ese objetivo, pero no quiso desvelar ni nombres ni proyectos en un futuro inmediato.

Tras la caída que sufrió ayer la bolsa, los dirigentes de los gremios empresariales le exigieron a Humala que "tranquilice al mercado" anunciando el nombre del que será su primer ministro y del ministro de Economía, ante lo que la alianza Gana Perú señaló que esa decisión se comunicará en los próximos días.

Sin embargo, la Bolsa de Valores de Lima se recuperó hoy y cerró la jornada de hoy con una ganancia del 6,97 %, impulsada por compras de oportunidad de acciones líderes.

Expertos en bolsa declararon a Efe que el mercado registró un "rebote técnico", provocado por compras de acciones con precios baratos y que, además, los inversores se tranquilizaron tras la declaración de algunas agencias calificadoras, que mantuvieron la perspectiva positiva de la economía peruana.

Ante esta situación, el expresidente Alejandro Toledo pidió hoy que se deje a Humala trabajar "tranquilo" en la conformación de su próximo equipo de Gobierno.

Toledo, que apoyó a Humala durante la segunda vuelta electoral, indicó que las señales de confianza que los empresarios le solicitan a Humala no "solo se exigen, sino también se dan".

Una posición similar le fue manifestada a Humala por el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien se comunicó con el líder nacionalista para felicitarlo y le aseguró que la desconfianza empresarial acabará disipándose.

Por otra parte, el equipo técnico designado por el presidente electo diseña el plan de acción para los primeros cien días de gobierno, en el que busca poner en marcha programas sociales, reformas tributarias y avance en infraestructura, anunció hoy el economista Daniel Schydlowsky.

En tal sentido, Schydlowsky explicó que el plan contendrá las líneas principales para implementar programas dirigidos a las familias en pobreza extrema, los ancianos que no reciben una pensión y los niños que necesitan quedarse en una guardería mientras sus padres trabajan.

Estos han sido los pilares de la propuesta de campaña de Humala, que, según los reportes oficiales, obtuvo la mayor votación en 19 de las 25 regiones de Perú.

En ese sentido, su propuesta de crear un Estado más fuerte, que enfatice en el desarrollo de políticas sociales, aunque manteniendo un modelo de libre mercado, caló hondo sobre todo en el interior postergado del país que, a diferencia de Lima, ha recibido muy poco del gran desarrollo económico peruano de la última década.

Entre los casos más notorios estuvieron Puno, donde obtuvo un 77,99 % (frente al 22,09 % de Fujimori); Tacna, con 73,42 %; Arequipa, con 65,91 %, y Cuzco, con 77,33 %, todas en el sur.

Estas regiones tienen, por tradición, una tendencia nacionalista e inclinada hacia la izquierda del espectro político, además de mostrar grandes sectores sociales empobrecidos, a los que no ha llegado el notorio desarrollo de los principales núcleos urbanos y donde son frecuentes las protestas sociales.

Similar situación se aprecia en otras regiones como Ayacucho, donde Humala obtuvo 72,10 % de los votos; Huancavelica, con 72,24 %; Huánuco, con 63,71 %; y en regiones de la Amazonía como Madre de Dios, con 66,26 %, y Loreto, con 56,72 %, zonas todas ellas consideradas entre las más marginadas del país.

Keiko Fujimori, por su parte, logró imponerse en cuatro regiones del norte del país, como Tumbes, con un 54,17 %, y Piura, con 52,33 %, así como en Lambayeque y La Libertad, notoriamente beneficiadas con la aplicación del modelo económico durante la gestión del presidente Alan García.

Sin embargo, el gran caudal electoral de Fujimori estuvo en la región de Lima y su vecina de Callao, que representa más de un cuarto del electorado nacional y donde Keiko obtuvo en ambos casos apoyos en torno a un 57 %.

Los analistas han resaltado el "divorcio" entre Lima y el resto del país -a excepción del extremo norte-, subrayando que los frutos del crecimiento económico han sido percibidos por la población urbana y costeña, pero no así por el interior rural y todas las regiones del centro-sur y la Amazonía peruana.