General Motors y Ford están tratando de apaciguar a los inversionistas, al afirmar que sus ventas y utilidades seguirán creciendo a pesar de una economía estadounidense más débil y una disminución en la venta de autos.

Los fabricantes de automóviles han sido golpeados esta primavera por una serie de malas noticias, desde el terremoto del 11 de marzo en Japón que dejó a los distribuidores con escasez de vehículos, hasta el aumento del precio de la gasolina y el desempleo. Las ventas de autos en Estados Unidos cayeron en mayo, su primera declinación mensual este año.

Las noticias han causado daño. Las acciones de GM han perdido casi 13% de su valor desde que se vendieron a 33 dólares por papel en una venta pública en noviembre. La acción de Ford ha perdido más de 9% desde el inicio de mayo.

El martes, el director ejecutivo de GM puso de relieve las finanzas sanas de la compañía en su reunión anual con accionistas en Detroit, mientras que Ford reveló en Nueva York a sus accionistas un plan de expansión. El mensaje fue el mismo: la reestructuración emprendida por las empresas sigue encaminada después de años de problemas, que en el caso de GM significaron una bancarrota.

"La bancarrota, con lo difícil que fue, pudo no sólo haber sido una segunda oportunidad, sino el renacimiento de una compañía manufacturera global del siglo XXI que ya no está agobiada por el pasado", dijo el director ejecutivo de GM, Dan Akerson.

Los mensajes parecieron ser captados: las acciones de GM subieron 1% para cerrar a 28,78 dólares, mientras que las de Ford avanzaron ligeramente, cerrando a 13,95 dólares.

H. Peter Nesvold, analista de la industria de autos de Jeffries, dijo que las preocupaciones económicas han estado dominando en semanas recientes sobre el desempeño de muchas compañías , incluidas GM y Ford.

"Resulta muy difícil para las compañías que están operando sin obtener reconocimiento por ello", señaló.

Akerson dijo que no está preocupado por el descenso del precio de la acción de GM. La compañía se ha desempeñado en concordancia con sus competidores, todos los cuales han registrado decrementos en sus acciones en los últimos meses. Akerson invirtió recientemente 940.000 dólares de su propio dinero para adquirir 30.000 acciones de GM, un gesto que utilizan frecuentemente los ejecutivos para incrementar la confianza en la compañía.

GM tiene muchas fortalezas, señaló, incluido un estado de cuentas fuerte con 36.500 millones de dólares en efectivo y liquidez disponible, y sólo 5.000 millones de dólares en deuda.

Nesvold dijo que Ford había sido golpeada por algunos inversionistas por no presentar un un plan claro para crecer en los mercados emergentes. Ford trató de revertir eso al anunciar que incrementará las ventas globales en 50% a la mitad de la década, mayormente a través del crecimiento en Asia.