La oficina encargada de la búsqueda de los cuerpos de las víctimas y de los restos del avión del vuelo de Air France entre Río de Janeiro y París, siniestrado en junio de 2009, informó hoy de que ha dado por finalizada la última fase de la operación dirigida a recuperar los cadáveres.

La Oficina de Investigación y Análisis (BEA), encargada de las pesquisas, indicó en un comunicado que la operación a bordo del navío Ile de Sein acabó el pasado viernes, y apuntó que la nave se encuentra ahora camino de la isla española de Las Palmas.

Está previsto que el barco llegue la semana que viene al puerto de Bayona, donde las piezas del avión se trasladarán a un hangar de la Dirección General de Armamento (DGA) en Toulouse, mientras que los cuerpos irán dirigidos a un instituto médico-legal, del que no se facilitó la ubicación.

Fuentes de la Gendarmería francesa precisaron a EFE que hasta el momento se han recuperado 104 cadáveres, que se suman al medio centenar encontrado en la superficie en los días siguientes a la catástrofe, y añadieron que no disponen de elementos para anunciar si se va a emprender una nueva fase para localizar el resto de cuerpos.

Las autoridades francesas decidieron reflotar los cuerpos de los ocupantes del avión, en el que viajaban 228 personas, tras comprobar que eran identificables a partir de pruebas de ADN, pese a haber pasado casi dos años a algo menos de 4.000 metros de profundidad marina.

La última operación para recuperar los cadáveres de los pasajeros comenzó el pasado 4 de mayo, un día después de que los investigadores hallaran la segunda caja negra del avión, con el dispositivo que graba las informaciones de cabina.

Está previsto que este mes la BEA publique un segundo informe preliminar con explicaciones sobre las causas del accidente, después de que el primero apuntara a un fallo en las sondas de medición de velocidad como origen del drama.