El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, viajó hoy a Nueva York para participar mañana en las Naciones Unidas en una reunión de alto nivel sobre el Sida que se celebrará del 8 al 10 de junio, informó una fuente oficial.

La agenda de Lobo en Nueva York incluye una reunión con el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, a quien invitará para que asista a una cumbre mundial sobre afrodescendientes que se celebrará en La Ceiba, en el Caribe de Honduras, en agosto próximo, indicó la Casa Presidencial.

Según el comunicado de la Presidencia, Lobo también se reunirá en Nueva York con otros gobernantes, líderes políticos de varias regiones del mundo, funcionarios de los Estados Unidos y delegados de organismos cooperantes, ninguno de ellos identificado.

La primera dama de Honduras, Rosa Elena de Lobo, por su parte, se reunirá con homologas de países de África y Asia "para tratar temas de solución e interés para las personas que padecen el virus (del Sida)", añade el comunicado.

El gobernante hondureño viajó a Nueva York, en vuelo privado, en compañía de su esposa, Rosa Elena, y los ministros Arturo Bendaña (Salud), Alejandro Ventura (Educación) y Luis Green (Etnias).

También integran la comitiva la directora ejecutiva del Despacho Presidencial, Diana Valladares, y Céleo Álvarez, director de la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario (ODECO), una de las instituciones que promueve la celebración de la cumbre de afrodescendientes.

A la delegación oficial que acompaña a Lobo se sumarán en Nueva York la embajadora de Honduras en las Naciones Unidas, Lizzy Flores, y el embajador acreditado en Washington, Jorge Ramón Hernández, quien además representa al país centroamericano en la Organización de Estados Americanos (OEA).

Honduras es uno de los países de Centroamérica con mayor incidencia de casos de Vih/Sida, enfermedad que ha cobrado más de 10.000 muertos desde que se registró el primer deceso, en 1985.

Según autoridades sanitarias y de organismos de control y prevención del denominado "Mal del siglo XX", unos 70.000 hondureños podrían ser portadores asintomáticos de la mortal enfermedad.