La erupción del volcán Cordón Caulle provocó una concentración de gases, incluido azufre, que por ahora no representa un peligro para la población de decenas de localidades afectadas por las cenizas arrojadas por el macizo andino, que incluso alcanzó la Patagonia argentina.

El volcán entró en erupción el sábado y su fumarola de 10 kilómetros de alto y seis kilómetros de diámetro afectó primero ciudades argentinas, incluso la turística Bariloche, pero un cambio en el viento, devolvió la nube hacia suelo chileno.

El Cordón Caulle se ubica unos 1.000 kilómetros al sur de Santiago y a cuatro kilómetros al norte del volcán Puyehue, en la región de Los Lagos. Su última gran erupción se registró en 1960, poco después de un terremoto de magnitud 9,5, la más alta registrada históricamente a nivel mundial.

El gobernador de la región de Los Ríos, Juan Andrés Varas, dijo que al atardecer una nube de gas venenoso y mortal avanzó hacia el valle Riñinahue, cuya población mayoritariamente fue evacuada el domingo y el lunes.

Frente a la nube "no tenemos ninguna defensa, no sirve correr, no sirve refugiarse en las casas", añadió. Afirmó que se trata de "un gas venenoso mezclado con cenizas y con humo que, directamente, mata todo".

Enrique Valdivieso, director nacional del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomín), morigeró las palabras de la autoridad regional y explicó a la AP que, "lo que se ha informado es que hay concentración de gases y uno de ellos es con azufre, pero no debería ser una preocupación ni (causar) alarma pública".

"En la parte superior del volcán hay una concentración de gases, como en cualquier proceso eruptivo, pero no debería constituir un peligro para la población", agregó.

Más temprano el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, dijo que en la zona de Riñinahue, "hay una masa de gas que podría tener efectos en la salud de las personas, por lo que estamos desde ayer evacuando la parte alta cordillerana. Se sacó a 450 personas y se estima que en otros sectores no quedan más que 20 habitantes que no quieren dejar el lugar".

La agricultora Lorena Ríos, citada por el vespertino La Segunda, dijo que en la zona de Riñinahue se siente un fuerte olor a quemado y el aire está más denso "Nos damos cuenta del cambio. Estar con la ceniza arriba nuestro es muy inquietante y peligroso".

Michael Dobbs, geólogo de la Universidad de Santiago, explicó a la AP que en los cráteres de los volcanes se puede acumular dióxido de azufre, "y eso hace ácido sulfúrico y algunos otros compuestos que son letales".

Explicó que en los noventa, en Camerún, Africa, murieron unas 2.000 personas cuando una nube de gas bajó como avalancha desde un volcán.

Además de los gases y las cenizas, las autoridades están preocupadas por la posible contaminación de las aguas y las probables avalanchas por causa de acumulación de desechos volcánicos en los ríos, especialmente en el lado norte del macizo.

Vicente Núñez, director de la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (Onemi) dijo que la prioridad del lunes era "un nuevo llamado a la población para que deje sus casas. Está todo preparado en materia de albergues y medios de traslado inmediato para salir de la zona".

Las autoridades también ordenaron evacuar completo el valle alto del río Gol Gol, ante la acumulación de material arrojado por el volcán que puede provocar avalanchas en el área de Puyehue, 1.000 kilómetros al sur de Santiago.

La Dirección meteorológica pronosticó fuertes vientos y lluvias en la zona del volcán, lo que incrementa el riesgo de avalanchas.

Valdivieso explicó a la AP que el peligro de avalanchas se produce porque "el material particulado que cae en los ríos se estanca, forman compuertas aumentan el caudal y que de abrirse, pueden provocar aluviones".

Los evacuados superan las 4.000 personas repartidas en diversos albergues instalados en escuelas. Las autoridades regionales están yendo de localidad en localidad para convencer a sus habitantes que se trasladen a refugios.

En Argentina, la Administración Nacional de Aviación Civil de Argentina informó el domingo que la nube de cenizas había obligado al cierre de los aeropuertos de Bahía Blanca --al sur de la provincia de Buenos Aires-- y San Carlos de Bariloche y Trelew, al sur del país.

Pero según la prensa local tampoco operaban el lunes las estaciones aéreas de Neuquén, Viedma, San Martín de los Andes, Esquel, Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn, estas dos últimas sobre las costas del océano Atlántico.

En Bariloche, que estuvo muy afectada en el fin de semana por la actividad del volcán, las escuelas y oficinas de la administración pública permanecían cerradas este lunes.

Nicolás Verkys, director general del municipio ubicado a 1.650 kilómetros al suroeste de Buenos Aires, recomendó a los turistas no acceder a la ciudad por vía terrestre y pidió a la población que permanezca en sus casas.

Aerolíneas Argentinas y Austral informaron en un comunicado que por razones de seguridad suspendieron sus vuelos a varios destinos de la Patagonia argentina , entre ellos Bariloche, Chapelco, Esquel, Trelew, Neuquén y Viedma.

La aerolínea LAN argentina suspendió 35 vuelos desde Buenos Aires al sur.

El sábado y el domingo por la mañana el volcán arrojó piedras pómez, algunas con un diámetro de 20 centímetros, que obligaron al cierre de varias rutas y del paso fronterizo cardenal Samoré.

El Cordón Caulle, con 17 kilómetros de extensión, es un cordón de volcanes en formación en medio de los volcanes Puyehue y Nevada, todos conectados. El punto más alto del Cordón Caulle está a 1.800 metros de altura.

Chile, ubicado a lo largo de la cordillera de los Andes, tiene más de 3.000 volcanes, de los cuales unos 500 son considerados geológicamente activos de los cuales unos 60 han tenido erupciones en los últimos 450 años.