Investigadores de la Policía de Colombia intentaban el martes dar con los autores de un ataque que fue denunciado por un periodista que dijo que fue golpeado por desconocidos que lo rociaron con gasolina con la intención de quemarlo, según el profesional.

Mario Esteban López, de 28 años y quien trabaja en una televisora regional, denunció que el hecho ocurrió el 31 de mayo por la noche cuando iba en su auto desde su casa a la sede de la televisora en la ciudad de Ipiales.

El capitán Nelson Avendaño, comandante de la Policía en aquella población, informó telefónicamente que el periodista denunció que un auto se le cruzó en el camino y dos hombres descendieron y abordaron su vehículo y le ordenaron que condujera hacia las afueras de Ipiales, en el departamento de Nariño, a unos 580 kilómetros al suroeste de Bogotá.

En un camino, los atacantes le ordenaron detener el auto y lo abandonaron en el lugar, agregó el oficial al explicar que el periodista se comunicó entonces con la Policía para denunciar el hecho.

Avendaño citó la versión del periodista en torno a que los dos asaltantes rociaron a López con gasolina y que intentaron prender unos fósforos, pero que como estaban mojados por el combustible no lograron prenderlos y ahí fue cuando lo abandonaron. El oficial dijo que nada le fue robado al periodista.

Carlos Julio Ramírez Leyton, director de la Fiscalía en Nariño, no respondió de inmediato llamados de la AP para conocer detalles del caso.

La no gubernamental colombiana Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) destacó la gravedad del hecho, y dijo que de inmediato no podía confirmar que se tratara de un ataque en función del trabajo periodístico de López.

"No podemos todavía determinar si es por causa de trabajo o que haya sido víctima del crimen común", dijo telefónicamente David González, de la FLIP.

El periodista López dijo que "no puedo en estos momentos atribuir el hecho a nadie".

"Le reitero: esto les toca (corresponde) a las autoridades policiales, las autoridades fiscales y las autoridades gubernamentales (determinar la autoría). Lo único que yo le pido a mi ciudad y a mis gobernantes es que me apoyen, que me den seguridad, porque yo necesito trabajar", dijo López en entrevista telefónica desde Ipiales.

Indicó que ha recibido amenazas en llamadas anónimas, las primeras hace dos meses cuando hizo un reportaje sobre la venta de drogas en Ipiales y luego, cuando hace dos semanas, intentó grabar imágenes de unas motocicletas que entregó la Alcaldía a la Policía de Ipiales.

Pero la Policía tuvo que devolver las motos a la Alcaldía porque no fueron donadas, sino "entregados en comodato y ellos (en la Policía) tenían que pagar todos los impuestos...Eso fue que en el parqueadero de la Alcaldía (y) el jefe de seguridad del alcalde me dice que yo no tenía autorización para grabar (las imágenes de) esas motocicletas, me sube al despacho del alcalde y en el despacho del alcalde, el alcalde me dice que yo no tenía autorización, se ofusca conmigo y me dice que me cuide", agregó López.

El periodista trabaja como director del Canal 22 en Ipiales, un medio local sin ánimo de lucro y que funciona desde hace unos cuatro años.

El alcalde Gustavo Estupiñán rechazó los señalamientos de López.

"Rechazo enérgicamente las declaraciones entregadas por el periodista Mario Esteban López Ortega, a varios medios de comunicación, en las cuales compromete de manera expresa mi nombre como autor del hecho violento, del que fue víctima", dijo Estupiñán en un comunicado divulgado el sábado en la página de internet de la Alcaldía. El burgomaestre, sin embargo, no mencionó directamente las supuestas amenazas ni el caso de las motos.