El simbolismo pacifista del "Guernica" recupera vigencia en Manila con una exposición en la que 51 artistas españoles y filipinos reinterpretan fragmentos de la famosa obra de Pablo Picasso.

En la muestra "El Guernica: Deconstrucción", exhibida en el Museo Ayala de Manila desde hoy y hasta el 7 de agosto, participan maestros españoles contemporáneos de renombre como el pintor Luis Gordillo y los fotógrafos Alberto García Alix y Montserrat de Pablo, así como algunos de los pintores filipinos cuyas obras figuran entre las más cotizadas.

"La idea es que el simbolismo de esta gran obra sea un homenaje a Picasso y al final de la violencia. No es la primera vez que juntamos pintores españoles y filipinos ni espero que sea la última", indica a Efe César Caballero, pintor español afincado en Manila.

Caballero, uno de los principales impulsores de este proyecto organizado por la Embajada española y la Fundación Ayala, asegura que cuando conoció la idea propuesta por la revista Poesía "surgió un enamoramiento instantáneo".

Una reproducción a tamaño natural de la imponente obra de Picasso preside la sala de exposiciones mientras a uno y otro lado se forma un mosaico que combina los estilos de los 51 artistas, veinticinco filipinos y veintiséis españoles.

Pese a que parten todos de una misma idea, el resultado es una heterogénea conjunción de estilos y modalidades en las que no faltan esculturas, collages, composiciones fotográficas, retratos, pinturas abstractas o ejemplos del expresionismo más vanguardista.

Caballero, quien participa en la muestra con su obra "El final de la violencia", opina que "los pintores filipinos son mucho más coloristas en la mayoría de los casos y buscan mucho más los simbolismos".

"Uno se da cuenta de las influencias que han tenido, más cercanas a la artesanía y a la pintura americana. En su mayoría tienen una cierta inocencia, pero con dolor", agrega.

Antipas Delotavo, uno de los filipinos seleccionados, escogió poner la lupa sobre el hombre implorando en el extremo derecho del cuadro, cuya mano alzada al cielo para pedir clemencia queda ahora atravesada por un avión de la Luftwaffe en medio de un paisaje apocalíptico.

"Mi primera idea fue titularlo 'Vía Crucis' porque en mi versión, el avión alemán atraviesa la mano como los clavos de Cristo", explica Delotavo, quien admite que no era un gran conocedor de la obra de Picasso hasta que le llegó el encargo.

"En Guernica se bombardeó por primera vez a civiles de forma indiscriminada, pero desde entonces es habitual, ya sea por terroristas o por los ejércitos. Me interesó porque es un problema actual que surgió en aquel momento", explica el artista.

Respecto a los veintiséis cuadros traídos desde España, Caballero destaca que "se llaman maestros por algo, las obras son impecables y dan ganas de llorar de emoción por cómo se han implicado".

"Estoy más que contento de este proyecto y de que la cultura y el arte sirvan de nexo común y de cooperación entre pueblos. Debemos invertir más en cultura y no en armas", recalca.

Dada la implicación de los pintores, los organizadores tratarán de dar continuidad a la idea en otros lugares y con otros artistas que deconstruyan a su modo la obra de Picasso, cuyo 75 aniversario se celebra en 2012.

Esta muestra continúa la idea iniciada hace un año con "El proyecto El Prado", diálogo con los maestros", en la que pintores filipinos y españoles ofrecían en Manila su particular visión de obras emblemáticas de El Greco, Velázquez, Zurbarán y Goya expuestas en la pinacoteca madrileña.