La web oficial Cubadebate acusó hoy a Estados Unidos de alentar a disidentes cubanos como Guillermo Fariñas "al suicidio" a través de huelgas de hambre para tratar de "fabricar mártires" en la isla.

Fariñas se declaró desde el pasado viernes en huelga de hambre y sed en la ciudad central de Santa Clara, para exigir justicia por la muerte de Juan Wilfredo Soto, fallecido a primeros de mayo, según la disidencia como consecuencia de una paliza policial.

Cubadebate afirma que el Gobierno de Estados Unidos "apela al suicidio como "método de lucha", a través de huelgas de hambre por cualquier pretexto o contexto, para tratar de fabricar "mártires" e intentar presionar o chantajear" al Gobierno de la isla y "alimentar campañas difamatorias con fines aislacionistas e injerencistas".

El Gobierno cubano, en una nota oficial divulgada al día siguiente de la muerte de Soto, negó la agresión policial, dijo que el disidente murió por un fallo multiorgánico originado por una pancreatitis aguda y denunció una "nueva campaña difamatoria" orquestada contra la revolución cubana.

Además, medios oficiales cubanos publicaron en días posteriores testimonios de familiares del opositor rechazando que la policía lo hubiese golpeado y criticando que esa versión era un "invento de la propaganda contrarrevolucionaria".

La web cubana subraya que "para Estados Unidos y sus obedientes aliados europeos no fueron suficientes pruebas las declaraciones de médicos, familiares y testigos presenciales" ofrecidas el caso.

Fariñas -psicólogo y periodista independiente de 49 años- dijo hoy a Efe por vía telefónica desde su casa en Santa Clara que pretende "hacerle el mayor costo político al Gobierno" con la nueva huelga que inició hace 72 horas.

Explicó que esta siendo examinado por médicos de un centro de salud estatal que acuden a su casa dos veces al día y aseguró que mientras no pierda el conocimiento no aceptará ir al hospital.

Esta es la huelga de hambre y sed número 24 que realiza Fariñas desde los años 90 para plantear diversas demandas y protestas al régimen cubano.

La última, de más de cuatro meses, la realizó del 24 de febrero al 8 de julio de 2010, para exigir la libertad de los presos políticos tras la muerte de Orlando Zapata a causa de un largo ayuno en la cárcel para exigir ser tratado como prisionero de conciencia.

Fariñas pasó la mayor parte de esa huelga hospitalizado en una unidad de terapia intensiva en un hospital de Santa Clara donde recibía medicación y alimentación por vía parenteral.