El exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn llegó hoy al tribunal de Nueva York en que se ha iniciado una causa en su contra por siete presuntos delitos relacionados con abusos sexuales e intento de violación de una mujer de 32 años.

DSK, como es conocido también por la prensa, llegó al tribunal neoyorquino con traje y corbata oscuros y subió las escaleras hasta su entrada en medio de una gran expectación por parte de la prensa, pero también escuchando los gritos de un grupo de empleadas de hotel como su presunta víctima.

"Avergüenzate!" le gritaba ese grupo de mujeres, vestidas con el uniforme habitual de las empleadas del servicio de habitaciones de los hoteles, y compañeras de profesión de su presunta víctima, una inmigrante guineana de 32 años que lo denunció el pasado 14 de mayo por abuso sexual e intento de violación en la habitación que ocupaba en un lujoso hotel de Nueva York.

El político y economista francés, de 62 años, podría declararse "no culpable" de los siete cargos que le ha imputado formalmente la Fiscalía de Nueva York y un gran jurado cuando comience esa vista judicial, bajo la presidencia del juez Michael Obus, y cuyo comienzo está previsto a partir de las 13.30 GMT.

Está previsto que en la audiencia de hoy se le informe de los cargos que definitivamente se le imputan, después de que hayan sido revisados por un gran jurado.

Fuentes judiciales dijeron a Efe que lo más probable es que el gran jurado mantenga esos siete cargos, entre los que figuran dos delitos por comisión de un acto criminal sexual y uno por tentativa de violación, todos en primer grado y de tipo violento.

Además, se le imputó un cargo de abuso sexual en primer grado y de tipo violento, así como otros tres delitos menores: privación ilegal de libertad en segundo grado, detención forzosa y abuso sexual en tercer grado.

De ser hallado culpable de todos, DSK, de 62 años podría ser condenado hasta a 74 años de prisión, aunque lo habitual es que sólo tuviera que cumplir la pena del delito más castigado (25 años).

Si se declara "no culpable", en los próximos meses se celebrará un juicio en el que la defensa de DSK tratará de ganarse al jurado y para ello -según se ha podido entrever de las acusaciones cruzadas entre las partes- previsiblemente aludirá a la supuesta dudosa credibilidad de su víctima.