Estados Unidos disparó misiles el lunes a tres presuntos milicianos en el noroeste de Pakistán, causando la muerte a 16 personas al tiempo que mantiene la presión contra los insurgentes después que otro ataque similar al parecer mató el sábado a un comandante de alto rango de la red al-Qaida, dijeron funcionarios de inteligencia.

No se conocen las identidades de los muertos en la inusual ofensiva de misiles disparados por artefactos no tripulados en la región tribal de Waziristán del Sur, pero se informó que varios árabes al parecer figuraban entre las víctimas de uno de los ataques, dijeron los funcionarios, que no se identificaron en cumplimiento con las reglas oficiales.

Las autoridades dijeron que un tercer misil impactó en un vehículo el lunes que viajaba por la frontera entre el norte y el sur de Waziristán.

Previamente, dos misiles dieron en dos objetivos en una aldea de Waziristán del Sur, causando la muerte a 12 personas.

Inicialmente los oficiales de inteligencia paquistaníes informaron de cuatro misiles que impactaron en un complejo en la villa Wicha Dana, en Waziristán del Sur, durante la noche del lunes.

Poco después, el Talibán de Pakistán se responsabilizó de un atentado la noche anterior con explosivos que mató a 18 personas en una pastelería en un barrio del ejército en la localidad noroccidental de Nowshera.

El grupo extremista indicó que el ataque fue en venganza porque el ejército paquistaní está efectuando una ofensiva contra los extremistas en el Valle de Suat.

Desde que Estados Unidos lanzó una ofensiva que mató al líder de la red al-Qaida, Osama bin Laden el 2 de mayo en la población militar paquistaní de Abbottabad, los ataques de los extremistas y las ofensivas con misiles se han incrementado en todo el país. Más de 150 personas han muerto solamente a causa de atentados suicidas y otros con explosivos pues los extremistas han jurado que se vengarán por la muerte del líder de al-Qaida.

La ofensiva estadounidense también enfureció a los líderes paquistaníes, quienes indicaron que fue una violación a su soberanía y aseguraban no saber que bin Laden estaba dentro de sus fronteras.

Desde que ocurrió esa operación los legisladores paquistaníes exigieron que Estados Unidos suspenda sus ofensivas de misiles disparados desde aviones no tripulados. Sin embargo, el gobierno de Washington, que rara vez reconoce al programa que es encabezado por el Servicio Central de Inteligencia, ha hecho caso omiso.

En privado, las autoridades de seguridad paquistaníes al parecer han brindado ayuda a esos ataques.

Los ataques más recientes ocurrieron en la región tribal de Waziristán del Sur, un refugio a gran escala de combatientes tanto de al-Qaida como del Talibán.

Un grupo de misiles destruyó un complejo en la localidad de Wicha Dana, donde mató a siete presuntos insurgentes, dijeron dos elementos de la inteligencia paquistaní.

Los dos oficiales hablaron a condición de mantener el anonimato debido a que no tienen autorización para hablar oficialmente.

Un ataque de misiles el viernes por la noche en Waziristán del Sur al parecer mató a Ilyas Kashmiri, un comandante de alto rango de la red terrorista al-Qaida, si bien las autoridades siguen en busca de información que confirme su muerte.

Las autoridades paquistaníes afirmaron el domingo que estaban cada vez más seguros el ataque mató a Kashmiri.

Sin embargo, el obtener la confirmación definitiva sobre quién murió en un ataque con misiles es difícil, sobre todo cuando no se tiene un cadáver que se pueda recuperar.

En tanto, las autoridades estadounidenses no han confirmado si murió Kashmiri. Funcionarios paquistaníes se negaron a comentar si ayudaron a Estados Unidos en ese ataque.

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El periodista de la Associated Press Rasul Dawar en Peshawar contribuyó con este despacho.