Ocho presuntos miembros del crimen organizado murieron en un enfrentamiento con militares en el estado de Veracruz, informó el lunes la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

El choque armado ocurrió el domingo luego de que soldados acudieron a verificar una denuncia sobre la presencia de hombres armados cerca de un panteón en el puerto de Veracruz, señaló la dependencia en un comunicado.

Tras el enfrentamiento se detuvo a un pistolero y se incautaron ocho armas largas, ocho vehículos y cartuchos, añadió la Sedena.

Veracruz, en los márgenes del Golfo de México, se localiza a poco más de 400 kilómetros al este de la capital del país.

Mientras, efectivos de la Marina mexicana confiscaron en menos de una semana un segundo arsenal en el estado norteño de Coahuila, presuntamente propiedad del cartel de las drogas de Los Zetas.

La Secretaría de Marina informó el lunes en un comunicado que el arsenal estaba compuesto por 80 armas largas, 20 cortas, tres tubos lanzagranadas, 50.150 cartuchos, 880 cargadores, tres kilos de explosivo "EMULGEL", cuatro granadas de fragmentación y dos de 40 milímetros, además de una tonelada de fuegos pirotécnicos.

Las armas estaban enterradas en las inmediaciones de la municipalidad de Monclova, en el estado de Coahuila y a más de 1.000 kilómetros al norte de la ciudad de México.

El ejército mexicano informó el viernes sobre otro decomiso de 154 armas largas, siete cortas, 92.039 cartuchos, además de un lanzacohetes RPG y dos cohetes en un depósito subterráneo en San Buenaventura, una municipalidad del mismo estado de Coahuila. La Secretaría de la Defensa Nacional señaló que se presume que ese arsenal pertenecía a Los Zetas.

Los Zetas, considerado uno de los grupos más violentos del narcotráfico, se formaron en la década de 1990 originalmente con desertores de unidades de elite del ejército mexicano.

Veracruz y Coahuila son dos de los estados donde se ha reportado la presencia de Los Zetas, que sostiene una disputa violenta con el cartel rival del Golfo.

La violencia atribuida al crimen organizado ha dejado más de 35.000 muertos en todo el país desde diciembre del 2006, cuando el gobierno del presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra los carteles de las drogas.

En la ciudad de México, académicos, activistas, intelectuales y artistas se unieron en un evento denominado "un minuto por no más sangre" para exigir un alto a la violencia y que el gobierno termine con la impunidad.

"La inseguridad nos priva de uno de los hechos fundamentales: la libertad. Nos encontramos esclavizados al miedo", dijo Genaro Góngora, ex presidente de la Suprema Corte.

"No más sangre, ya fueron más de 40.000 muertos. El nuestro es un país acosado por la violencia, el miedo, el desamor", señaló la escritora Elena Poniatowska en el acto en el que en un minuto se hacía un comentario sobre la situación que priva México en materia de seguridad.