Los intereses que penalizan las obligaciones lusas en el mercado secundario caían ligeramente hoy después de la celebración de elecciones en Portugal, en las que los conservadores dieron un vuelco electoral y lograron la victoria.

Los títulos portugueses a diez años, utilizados habitualmente como referencia, cotizaban hoy al 9,73 por ciento, siete puntos base por debajo de su precio al cierre del mercado el viernes.

A dos años, los inversores exigían una rentabilidad del 10,92 por ciento, lejos del 12 por ciento al que cotizaban estas mismas obligaciones el mes pasado.

Por la deuda lusa con vencimiento a cinco años se pagaba hoy en el mercado secundario un interés del 11,34 por ciento, sensiblemente por debajo del 11,93 por ciento alcanzado el pasado 10 de mayo.

Los analistas apuntan a la negociación de un nuevo paquete de ayuda a Grecia como un factor de inquietud en los mercados que también estaría perjudicando a Portugal.

Portugal recurrió al rescate de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) el pasado 6 de abril después de seis meses de presión de los mercados sobre su deuda, lo que encarecía -y por tanto, dificultaba- su financiación.

Los elevados intereses que paga el Estado luso por sus obligaciones, sin embargo, no han bajado de forma significativa desde entonces.

La esperanza de los portugueses radica en tranquilizar a los mercados con la aplicación del programa de reformas acordado con Bruselas y el FMI, y que será el primer objetivo del Gobierno conservador.

Las urnas acabaron ayer con seis años de Ejecutivo socialista y dieron una clara mayoría al hasta ahora principal partido de la oposición, el Social Demócrata (PSD, centro derecha), cuyo líder, Pedro Passos Coelho, ya advirtió durante su discurso como vencedor de los ajustes que se avecinan.