Los abogados franceses del expresidente marfileño Laurent Gbagbo pidieron a la Corte Penal Internacional (CPI) que investigue los crímenes contra la humanidad cometidos en el país desde 2002, incluidos los atribuidos a la "rebelión" que apoyó al actual presidente Alasane Ouattara.

En una carta enviada al fiscal del CPI, Luis Moreno Ocampo, y publicada hoy, los letrados consideran imprescindible que las investigaciones "cubran el periodo 2002-2011", incluidos los "crímenes contra la humanidad" cometidos por el destacamento francés desplegado en Costa de Marfil en noviembre de 2004.

Los abogados, entre los que figura el exministro francés de Exteriores Roland Dumas, aseguran en la misiva que el país fue víctima de un intento de golpe de Estado en la noche del 18 de septiembre de 2002, que tuvo como consecuencia la división del país en dos zonas.

La carta habla de 10.000 muertos y de un millón de desplazados y presenta como prueba un documental, dirigido por Estelle Higonnet, que, según ellos, "certifica la amplitud de los crímenes contra la humanidad cometidos por la 'Rebelión' apoyada y que se considera del presidente, Alassane Ouattara".

Por ello, los abogados piden que la investigación comience "en el origen de la crisis", que sitúan en el 19 de septiembre de 2002 y no en el 28 de noviembre de 2010, coincidiendo con el recrudecimiento de la crisis tras las elecciones presidenciales del país.

Para los letrados, "proceder de otra forma significaría olvidar las víctimas de los crímenes contra la humanidad de ayer y considerar que las masacres de Duékoué de finales de marzo de 2011 cometidas por el ejército privado del presidente, Alassane Ouattara, no tienen ningún antecedente".

Ocampo anunció la apertura de una investigación tras los enfrentamientos que siguieron a las Presidenciales de noviembre pasado, cuando Gbagbo se negó a admitir la derrota frente a Ouattara, considerado el vencedor por la comunidad internacional.

El conflicto entre los partidarios de los dos políticos provocó numerosas víctimas y se saldó con la detención de Gbagbo en su palacio presidencial el 11 de abril pasado.

Ouattara prometió que el expresidente sería juzgado por el CPI por crímenes contra la humanidad.