Con la oportunidad de ganar otro campeonato de la NBA, Dwyane Wade rehusa mirar hacia atrás.

El escolta del Heat no quiere considerar la posibilidad de que su equipo tuviese ventaja de 3-0 en la final de la NBA. En cambio, la serie está 2-1 a su favor, a pesar de que Miami ha tenido amplias ventajas en los tres partidos disputados hasta ahora.

Sólo un espectacular colapso de Miami en el segundo partido evitó que Dallas cayera en una desventaja — 3-0 — que ningún equipo en la historia de la NBA ha podido remontar.

"No puedes pensar en esas cosas. Todo en la vida sucede por algún motivo", dijo Wade el lunes antes de un entrenamiento. "Si ganamos ese partido, si ganamos ese partido por paliza, no sé si hubiésemos tenido la misma concentración en el tercer encuentro. ¿Quién sabe? Así que nuestro enfoque fue así por un motivo. Perdimos un partido que no debimos (perder). Estamos con ventaja de 2-1. Eso es lo único en lo que tenemos que pensar".

Miami insiste que la serie no es tan desnivelada como Wade y LeBron James la hacen lucir, y los Mavericks se niegan a admitir que posiblemente encaran a un oponente sencillamente superior.

"Somos demasiado testarudos", comentó el lunes el base Jason Kidd.

El cuarto partido es el martes por la noche en Dallas, y un triunfo de Miami los dejaría a ley de una victoria de su segundo título — ambos a costa de Dallas.

Wade fue el jugador más valioso de la final hace cinco años, cuando ya era una superestrella en apenas su tercera campaña en al NBA, y pensó que tendría muchas otras oportunidades de coronarse.

En cambio, el Heat nunca volvió a ser un candidato en serio para el título, en parte porque estaba tratando de guardar dinero para el verano pasado, cuando fichó a James y Chris Bosh.

Con ese trío de estrellas, Miami podría ganar varias coronas, aunque Wade no quiere esperar.

"No tenemos nada garantizado", señaló. "Nunca sabes lo que puede pasar en este deporte. Si tienes una oportunidad, tienes que aprovecharla".

Dallas sabe eso muy bien. El equipo encabezado por Dirk Nowitzki tuvo ventaja de 2-0 en la final de 2006, pero perdió los siguientes cuatro partidos.

Aunque han estado luchando contra grandes desventajas en los tres partidos, los Mavericks están seguros de que pueden ganar su primer campeonato.

"Todavía creo que vamos a ser campeones de la NBA este año", afirmó el pívot Tyson Chandler. "Es una lucha ardua. Nadie dijo que sería fácil. Tengo el mayor respeto por nuestros oponentes".

"Será un camino difícil, pero creo que estamos dispuestos a transitarlo".

El problema para los Mavericks es que, hasta ahora, Miami ha logrado su ventaja con principalmente sin que Wade y James jueguen a su máximo nivel al mismo tiempo.

Cuando ambos están afilados, es una tarea casi imposible vencer al Heat.

"Ellos ocasionan problemas, y lo que tenemos que hacer es que tenemos que defenderlos a ellos dos con nuestros cinco jugadores", indicó el entrenador de Dallas, Rick Carlisle.

Dallas depende mayormente de Nowitzki, y si el alemán no recibe ayuda, el camino es cuesta arriba.

___

Brian Mahoney está en Twitter en http://www.twitter.com/Briancmahoney