Las protestas de los trabajadores griegos contra las nuevas medidas de austeridad que debe implantar el Gobierno por valor de 6.400 millones de euros, continúan hoy en Atenas con un paro de 12 horas del metro y una huelga de 24 horas en el Post Bank.

Estas acciones tienen lugar después de una de las mayores concentraciones de protesta, celebrada anoche de forma pacífica en la plaza central Sintagma de Atenas, en la que participaron entre 80.000 (según cálculos de la policía) y 100.000 personas (según varios medios griegos).

También en otras ciudades los "indignados" griegos salieron a las calles para expresar su descontento con la política económica del Gobierno.

En protesta contra los contratos temporales que no incluyen indemnización por despido, los empleados del metro de Atenas iniciaron esta madrugada un paro laboral que concluirán a las 16.00 hora local (13.00 GMT), cuando reanudarán los itinerarios para facilitar el acceso a la manifestación cotidiana, por decimotercera jornada, de los "indignados".

Los trabajadores del Post Bank se oponen a su privatización como parte del gigantesco programa de privatizaciones de empresas y organismos estatales con el que el Gobierno espera recaudar unos 50.000 millones de euros hasta 2015.

Por razones similares, los trabajadores del sector público han sido convocados por su sindicato a un paro de cuatro horas el próximo jueves.

La capital griega se despertó hoy bajo los efectos del choque de las nuevas medidas que obtuvieron el visto bueno de los expertos de la Unión Europea (UE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), adoptadas por el Gobierno para reajustar sus problemas presupuestarios hasta 2015.

El lema más destacado de las protestas ha sido "Que se vayan. que se vayan y se lleven el acuerdo (de medidas con la UE y el FMI)".

El primer ministro griego, el socialista Yorgos Papandréu, convocó para hoy al Consejo Ministerial con el fin de informar sobre su reunión del pasado viernes en Luxemburgo con el presidente del Eurogupo, Jean-Claude Juncker, y el compromiso de Grecia de implementar el nuevo paquete de medidas que, hasta 2015, deberá permitir un ahorro de 78.000 millones de euros.

Mientras, van en aumento las objeciones en las filas del partido gubernamental y en el grupo parlamentario de Papandréu contra la impopular estrategia económica.

Cada vez más miembros del partido socialista PASOK rechazan una nueva ola de recortes y aumento de impuestos, después de que los importantes sacrificios efectuados ya desde hace un año se hayan revelado insuficientes para que Grecia pueda volver a los mercados financieros para pagar sus deudas sin el apoyo de los europeos.

Según los medios atenienses, Papandréu busca obtener el apoyo de su grupo parlamentario, de 156 diputados, para avanzar con los cambios, de los cuales depende un nuevo rescate europeo y el quinto tramo de la ayuda externa, de 12.000 millones de euros, para julio.

De aprobarse, se prevé que el nuevo paquete de medidas inmediatas -algunas de ellas entrarían en vigor el 1 de julio- aumentarán los impuestos sobre la propiedad inmobiliaria y sobre el precio del petróleo a partir de octubre para recaudar 400 millones de euros, mientras que otros 300 millones se obtendrán de incrementar las tasas de bebidas no alcohólicas.

Además, aumentará el precio, entre otros, del tabaco, del gas natural, de la licencia de circulación de los vehículos, de los impuestos sobre piscinas, yates y vehículos de lujo caros.