El secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, dijo en una entrevista con la cadena de televisión ABC que ya no tiene los nervios de acero para soportar guerras que parecen no tener fin y aseguró estar listo para dejar el Pentágono.

Gates dejará su puesto a finales de este mes, cuando se espera sea sustituido por el actual director de la CIA, Leon Panetta, que deberá ser confirmado en el cargo por el Senado estadounidense.

El actual secretario de Defensa aseguró en una entrevista con ABC que se retransmitirá esta noche y de la que la cadena ha adelantado extractos, que cuando asumió las riendas del Pentágono prometió que ninguno de los jóvenes soldados en misiones de guerra sería una simple estadística para él.

El exdirector de la CIA, que ha ocupado puestos de responsabilidad con ocho presidentes estadounidenses, dijo escribir personalmente cartas a las familias de cada soldado que muere bajo su comando.

Aseguró, en una entrevista con la periodista Diane Sawyer, que desde que llegó al Pentágono han muerto en misiones de guerra 1.255 soldados y 11.000 han resultado heridos.

"Voy a los hospitales. Voy al (cementerio militar) de Arlington. Veo a sus familias y siento la factura humana", indicó.

"Y ese es el motivo por el que el otro día le dije a alguien que quizás haya llegado el momento para que me jubile porque estas cosas empiezan a pesar en mí de una manera que puede que hagan que ya so sea tan útil para el puesto", indicó.

Gates es el único secretario de Defensa estadounidense que ha permanecido en el cargo durante la transición de un presidente a otro, en su caso en la transición de George W. Bush al actual inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama.

El responsable del Pentágono es también el único funcionario que logró convertirse en director de la CIA tras entrar en uno de los escalafones más bajos de la agencia de inteligencia.

Gates que concluyó hoy una gira de despedida de dos días por Afganistán en la que se ha mostrado visiblemente emocionado.

"Soy la persona que firmó los papeles para vuestro despliegue aquí y eso me pesa cada día", afirmó durante su encuentro con soldados estadounidenses en Kandahar.