Dos ex trabajadoras públicas se declararon culpables el lunes de su papel en la divulgación de una lista de 1.300 supuestos indocumentados que desató el pánico entre los hispanos de Utah.

Teresa Bassett, de 59 años, aceptó su responsabilidad en dos cargos graves de delitos con el uso de computadoras, aunque insistió en su inocencia durante una audiencia en la Corte del Tercer Distrito en Salt Lake City. Bassett cambió hace poco su nombre por el de London Grace Wellington.

Bassett fue sentenciada a tres años de libertad condicional y 250 horas de trabajo comunitario.

Horas antes, la coacusada, Leah Carson, de 32 años, se declaró culpable de falsear una declaración de un agente de compensaciones de desempleo, lo cual es un delito menor. Deberá cumplir un año en libertad condicional y pagar una multa de 440 dólares.

Ambas trabajaban en el Departamento de Servicios de Fuerza Laboral de Utah cuando supuestamente compilaron la lista de personas que habían solicitado prestaciones. El listado fue enviado de manera anónima a la policía y a medios de comunicación en el 2010, junto con un mensaje en que se exigía la deportación de las personas en la lista.

Bassett dijo en la audiencia que era inocente, pero no explicó por qué decidió presentar una solicitud de arreglo extrajudicial a cambio de la declaración de culpabilidad. También afirmó que era una "muy buena ciudadana" cuando el juez Robert Hilder le advirtió que no violara su libertad condicional.

Pero el abogado de Bassett, Loni DeLand, afirmó que los fiscales tenían "evidencias muy sólidas en el caso", y que si éste se hubiera ido a juicio, su cliente habría enfrentado un cargo grave por cada nombre en la lista. Calculó que eso habría costado miles de dólares en el pago a abogados y que Bassett no tenía ese dinero.