Marruecos y el Frente Polisario dieron hoy por iniciada su séptima ronda de conversaciones informales bajo el auspicio de Naciones Unidas, unas reuniones que se celebran como en otras ocasiones en la localidad neoyorquina de Manhasset y que siguen a las mantenidas en marzo en Malta.

Las delegaciones de ambas partes llegaron el domingo a esa población a las afueras de Nueva York, situada en la zona de Long Island, para tratar de acabar con el punto muerto en que se encuentran las negociaciones sobre el conflicto por la soberanía del Sahara Occidental.

Los encuentros, que se alargarán hasta este martes, se mantienen a puerta cerrada y están dirigidos por el enviado especial de la ONU para el Sahara, Cristopher Ross, que intenta que ambas partes profundicen en sus respectivas propuestas para lograr un acuerdo que desbloquee la actual situación.

En las reuniones, que se celebran en la finca Greentree de Manhasset, participan al igual que en otras ocasiones Argelia y Mauritania, en calidad de Estados vecinos.

Las conversaciones informales anteriores sobre la soberanía de la excolonia española concluyeron siempre sin alcanzar un mínimo avance que pueda abrir la puerta a un acercamiento de posiciones entre Marruecos y el Frente Polisario.

Marruecos sostiene que su plan de autonomía es la única salida viable a un conflicto que dura más de treinta años, mientras que el Polisario apuesta por la celebración de un referéndum en el que la independencia sea una de las opciones.

Esta séptima ronda de conversaciones tiene lugar después de la renovación en abril del mandato de la Misión de la ONU para el Referéndum en el Sahara Occidental (Minurso), adoptada por el Consejo de Seguridad en una resolución que reconoció la necesidad de mejorar la situación de los derechos humanos en la excolonia española, aunque no creó un mecanismo para su supervisión.

El Consejo pidió así a Marruecos y el Frente Polisario que colaboren con la comunidad internacional para desarrollar y poner en marcha medidas "independientes y creíbles para asegurar el completo respeto a los derechos humanos", según la resolución aprobada el pasado 27 de abril.

Marruecos y el Polisario celebraron cuatro reuniones directas en Manhasset auspiciadas por Naciones Unidas entre 2007 y 2008 sin que se lograra el mínimo avance en las cuestiones de fondo, por lo que desde entonces se acudió a la fórmula de las conversaciones informales para tratar de rescatar el proceso.

A esas reuniones, les siguieron otras similares en la población austríaca de Durnstein en agosto de 2009, a las que siguieron las mantenidas en Armonk (Nueva York) en febrero de 2010, y las de los pasados noviembre, diciembre y enero también en Manhasset, mientras que la ronda anterior se celebró en marzo en la isla de Malta.