El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció hoy que optará a la reelección como máximo responsable de esa organización internacional cuando concluya su primer mandato, el próximo 31 de diciembre.

"Ha sido un privilegio enorme liderar esta organización y, si tengo el respaldo de los Estados miembros, estaré profundamente honrado de servir una vez más", dijo el diplomático surcoreano, quien se convirtió en el octavo secretario general de la ONU en 2007, cuando sucedió al ghanés Kofi Annan.

Ban, de 67 años, aseguró en una conferencia de prensa en la sede neoyorquina de Naciones Unidas que hoy envió sendas cartas a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad, en las que se ofreció "con humildad" para repetir en el cargo, cuando su primer mandato concluya a finales de año.

"Los Estados miembros determinarán si aceptan mi propuesta. Hasta entonces, yo no daré nada por hecho. Ese es mi estilo", señaló Ban.

Según la Carta de Naciones Unidas, el secretario general del organismo debe de ser nombrado por los quince países del Consejo -cinco permanentes con derecho a veto y diez rotatorios- y ratificado por los 192 países de la Asamblea General.

En la práctica, esto se traduce en que los cinco miembros permanentes -EE.UU., Reino Unido, Francia, China y Rusia- que disfrutan del poder de veto son quienes tienen la clave de quién ocupará el más alto cargo de la diplomacia mundial.

Ban, conocido por un tipo de liderazgo definido como "diplomacia discreta", hizo pública su decisión de presentarse a la reelección después de haber recibido el apoyo de Estados Unidos y otros miembros claves del Consejo de Seguridad, con lo que se considera que, a falta de otro candidato, su reelección está asegurada.

El secretario general de la ONU se reunió este lunes con los representantes del llamado grupo asiático y señaló que mañana lo hará con el grupo africano y con el latinoamericano, así como con representantes de los países de la Europa del este, mientras que más adelante lo hará con los de Europa Occidental y otros países para explicarles su propuesta.

"Desde mi primer día en el cargo, hemos trabajado para lograr una ONU más fuerte para un mundo mejor", indicó Ban, quien aseguró que durante su mandato ha intentado ser "un punto de unión entre Estados miembros, dentro del sistema de Naciones Unidas y con un gran número de socios globales".

Ban defendió su labor al frente del organismo en materias como el cambio climático, que definió todavía como "la mayor prioridad para el ser humano", y el desarrollo sostenible, así como con distintos conflictos, como el de Darfur (Sudán).

"Los últimos años han sido un período de grandes desafíos para Naciones Unidas y la comunidad internacional y podemos estar orgullosos de lo que hemos conseguido juntos: hemos puesto al cambio climático en el lugar más alto de la agenda internacional, hemos respondido rápidamente a emergencias humanitarias en Birmania, Haití y Pakistán, y hemos salvado muchas vidas en Sudán, Somalia, la República Democrática del Congo y Costa de Marfil", detalló.

Ban se refirió también a la reacción de la ONU ante la "primavera árabe", ante cuyos acontecimientos, dijo, "respondimos firmemente y sin ambigüedades, escuchamos las voces de esos pueblos y pedimos a sus líderes que respondieran a sus aspiraciones".

Nacido en Corea el 13 de junio de 1944, Ban fue ministro de Asuntos Exteriores y Comercio de Corea del Sur y en 2007 se convirtió en el primer surcoreano que se pone al frente de la ONU.