Jack Warner, el prominente dirigente de la FIFA que ha sido suspendido en un escándalo de sobornos, dio marcha atrás respecto a la promesa que hizo de revelar detalles sobre un intercambio de correos electrónicos con Joseph Blatter, presidente del organismo.

"Había planeado hablar un poco más con ustedes sobre este asunto, pero "el mejor consejo legal recibido en casa y en el exterior sugirió que no lo haga en este momento, y voy a respetar ese consejo", dijo Warner a miles de partidarios en el distrito electoral de Felicity, en el centro de Trinidad, que lo eligieron para el Parlamento en mayo del 2010.

Presuntamente, líderes del fútbol caribeño recibieron 40.000 dólares cada uno para respaldar la candidatura de Mohamed bin Hammam a la presidencia de la FIFA durante una visita al país natal de Warner, Trinidad.

Warner y bin Hammam fueron suspendidos mientras se realiza una investigación.

Cuando Warner regresó a Trinidad a última hora del jueves prometió sacudir a la FIFA con "un tsunami".

Warner, miembro de la FIFA durante 29 años ocupando varios puestos y teniendo varias acusaciones en su contra por malos manejos, señaló el domingo que "nadie me ha acusado o puede acusarme de tomar dinero".

También criticó a figuras de los partidos de oposición y a otros personeros que están presionando para que renuncie a su cargo de ministro de Transporte en el gobierno de Trinidad y Tobago antes de que termine la investigación de la FIFA.