El Royal Mail (Correos británicos) se propone eliminar 40.000 empleos adicionales -casi la cuarta parte de los existentes- en los próximos cinco años como parte de su proyectada privatización, según The Sunday Times.

Su directora ejecutiva, Moya Greene, está a punto de acordar con el Gobierno un plan destinado a atraer a posibles compradores, señala el periódico.

Los Correos británicos tenían ya un acuerdo con el sindicato de comunicaciones para reducir su plantilla en 8.000 puestos al año hasta 2013, pero su directora considera esa reducción insuficiente.

El Royal Mail da trabajo actualmente a 165.000 personas, 65.000 menos que las que tenía en 2002, y es superado sólo en volumen de plantilla por el Servicio Nacional de Salud.

En los cinco últimos años, el volumen de cartas y paquetes transportados diariamente ha disminuido un 20 % y se cree que esa caída va a acelerarse aún más de aquí a 2015.

En los seis meses anteriores al pasado septiembre, Royal Mail obtuvo unos beneficios operativos de 52 millones de libras (58 millones de euros), un 72 % menos que en igual período del año anterior.

El Gobierno quiere inyectar 1.000 millones de libras (1.120 millones de euros) en la compañía y ha propuesto asumir su plan de pensiones, que tiene un déficit de 8.400 millones de libras (9.400 millones de euros) y convertir la red en una mutua.