El Banco de Pagos Internacionales (BPI) observa flujos de capital hacia los títulos de renta variable y fija de los mercados emergentes por la ampliación de los diferenciales de crecimiento y de las tasas de interés entre países emergentes y desarrollados.

En su último informe trimestral, publicado hoy, en el que analiza la evolución de los mercados financieros desde marzo y hasta comienzos de junio, el BPI explica que por ello también se ha producido una depreciación generalizada del dólar.

"Los mercados de fondos de renta fija y variable vieron entradas de capital en abril y mayo, después de flujos en la dirección opuesta en el primer trimestre del año".

Como consecuencia el dólar se depreció frente a muchas divisas durante el periodo de estudio.

Los mercados descuentan que el BCE mantendrá su tasa rectora en el 1,25 % y que la subirá de nuevo de forma moderada en julio.

A su vez, los inversores han recortado sus expectativas de crecimiento para Estados Unidos, donde los tipos de interés oficiales se sitúan en el 0,25 %, y han pospuesto la fecha prevista para el primer incremento del precio del dinero.

Los mercados prevén que los tipos de interés en EEUU permanecerán estables hasta finales de 2011.

También han revisado sus expectativas sobre cuándo el Banco de Inglaterra subirá los tipos de interés en el Reino Unido, que actualmente están en el 0,5 %.

Sin embargo, "los bancos centrales de las economías de mercado emergentes endurecieron su política monetaria en respuesta a las presiones inflacionistas procedentes del fuerte crecimiento y de anteriores subidas en los precios de los productos básicos", añadió el BPI.

El Banco Popular de China incrementó el coeficiente de caja que exige a los bancos en 150 puntos básicos, hasta el 21 %, en el periodo revisado.

El Banco de Reservas de India incrementó en este periodo su tasa de refinanciación en 75 puntos básicos, hasta el 7,25 % actual, y el Banco Central de Brasil elevó la tasa de referencia Selic hasta el 12 %.

Asimismo los activos transfronterizos de los bancos declarantes al BPI a las economías emergentes aumentaron, por séptimo trimestre consecutivo, un 3,3 % ó 91.000 millones de dólares.

Esta cifra es el resultado de un incremento del 5,2 % ó 74.000 millones de dólares de los activos interbancarios y del 1,2 % ó 17.000 millones de dólares de activos no bancarios.

Los activos transfronterizos aumentaron en todas las regiones emergentes excepto en la Europa emergente, donde se contrajeron por octava vez en los últimos nueve trimestres.

Los activos transfronterizos a los bancos y entidades de Latinoamérica y el Caribe se expandieron.

El préstamo a la región aumentó un 4,8 % ó 24.000 millones de dólares sobre todo por el aumento de los activos en México (7.700 millones de dólares o 7,2 %) y en Brasil (7.600 millones de dólares o 3,2 %).

Los bancos también informaron de un significativo crecimiento del préstamo transfronterizo a Colombia (3.000 millones de dólares o 24 %) y a Uruguay (2.200 millones de dólares o 69 %).

El BPI se pregunta en su informe si los inversores tendrán intención de retirar repentinamente parte de esos flujos.

Los activos a corto plazo representaron una proporción considerable del 50 % del aumento en el préstamo internacional a los bancos de Latinoamérica y el Caribe.

El vencimiento medio de la deuda gubernamental de Latinoamérica permaneció estable en la mayor parte de los países entre 2008 y 2010, agrega el informe.