El gobierno ecuatoriano eliminará el subsidio de electricidad para el segmento de población de clase alta, anunció el sábado el presidente Rafael Correa, quien aseguró que con ello se ahorrarán unos 60 millones de dólares.

La reestructuración tarifaria que regirá desde julio afectará a un 2,4% de la población que consume más de 500 kilovatios hora por mes, es decir, un 18% de la energía producida, aseguró Correa en el programa sabatino "Diálogo con el presidente".

Agregó que la medida busca que dicho segmento de la población "consuma menos" y realice un uso racional de la energía.

La eliminación del subsidio se enmarca en un concepto de justicia social por el cual "quien más consume, más paga", agregó en el programa radial que transmite todos los sábados.

El ministro de Electricidad y Energías Renovables, Esteban Albornoz, dijo en el mismo espacio que "no vamos a tocar al 95%" de clientes residenciales sino que se incrementará la tarifa únicamente a "aquellas mansiones que consumen valores exorbitantes".

Correa también adelantó sobre una reforma tributaria, cuya fecha de vigencia no especificó, y que establecerá el cobro de impuestos para cigarrillos, licores, botellas y fundas plásticas, así como un tributo para cuidado ambiental que deberán cancelar los usuarios de vehículos.

Aclaró que el objetivo es fomentar una consciencia de cuidado del ambiente a través de esos agravios con los que estima se recaudarán unos 200 millones de dólares, según datos del Servicio de Rentas Internas.