Las fuerzas de seguridad chinas detuvieron el sábado a más críticos del gobierno poco antes del aniversario de la represión del movimiento pro democrático de 1989 centrado en la Plaza Tiananmen de la capital, dijeron activistas.

La cancillería china, por su parte, censuró al gobierno estadounidense por reclamar una aclaración del ataque militar contra civiles hace 22 años, ya que era un caso cerrado.

"Ya se ha hecho una conclusión clara de la inestabilidad política ocurrida a fines de los años ochenta", dijo el vocero Hong Lei, según la agencia noticiosa oficial Xinhua.

Son habituales las medidas estrictas contra los disidentes en el aniversario del 4 de junio, pero este año coincide con la campaña de supresión más enérgica en muchos años. Cientos de activistas, abogados y blogueros han sido interrogados, detenidos o han desaparecido durante una campaña de cuatro meses para aplastar toda la posibilidad de que se forme un movimiento pro democrático como el que conmociona al mundo árabe.

Bao Tong, ex asistente del ya fallecido secretario del Partido Comunista Zhao Ziyang, fue conducido a un lugar no especificado esta semana junto con su esposa, según Defensores de los Derechos Humanos Chinos, un grupo que publica información sobre disidentes.

Bao cumplió una sentencia de prisión después de la represión militar, mientras Zhao fue depuesto por simpatizar con los manifestantes y murió bajo arresto domiciliario en Beijing.

Ding Zilin, que fundó un grupo para personas cuyos hijos murieron en la represión, fue colocado bajo arresto domiciliario, dijo el grupo. Agregó que varios ex activistas del movimiento de protestas encabezado por estudiantes fueron sacados de sus hogares o les ordenaron no salir.