El mandatario estadounidense, Barack Obama, y el presidente del Grupo Chrysler y Fiat, Sergio Marchionne, visitan hoy una planta de la automotriz en Ohio, tras el anuncio de que EE.UU. saldrá definitivamente del capital del fabricante estadounidense.

Obama y Marchionne tienen previsto recorrer la planta que Chrysler tiene en la localidad de Toledo para destacar la recuperación del sector del automóvil estadounidense que hace sólo dos años parecía a punto de colapsar.

A última hora de ayer, el Departamento del Tesoro anunció que venderá su participación en Chrysler, un 6 % del capital, a Fiat por 500 millones de dólares por lo que la empresa italiana controlará el 52 % del fabricante estadounidense.

El pasado 24 de mayo, Chrysler pagó al Gobierno estadounidense y las autoridades canadienses 7.600 millones de dólares que debía a los dos países por los préstamos concedidos en 2009 para salvar al fabricante de la quiebra.

Las autoridades canadienses todavía poseen un 1,7 % del capital de Chrysler. A diferencia del caso estadounidense, Ottawa no tiene la obligación de vender su participación tras la devolución del préstamo de 2009.

El pasado 30 de mayo, el ministro de Finanzas de Canadá, Jim Flaherty, dijo que su país no tenía intención de seguir en posesión de parte del capital de Chrysler, pero tampoco señaló cuando se desprendería de su participación.

Chrysler está considerando una Oferta Pública de Ventas de acciones, similar a la que realizó en noviembre de 2010 General Motors (GM), pero el fabricante tampoco ha indicado cuándo se podría realizar la operación.