Roger Federer estropeó la temporada perfecta de Novak Djokovic y lo derrotó el viernes 7-6 (5), 6-3, 3-6, 7-6 (5) para avanzar a la final del Abierto de Francia, que traerá una nueva edición de su clásico choque con el español Rafael Nadal.

Federer buscará su segundo título en Roland Garros ante Nadal, que previamente despachó 6-4, 7-5, 6-4 a Andy Murray.

Será la cuarta ocasión en los seis últimos años que Federer y Nadal definen el Abierto de Francia. El español ganó esos cuatro duelos, además de otra final, y ahora tendrá la oportunidad de conseguir su sexta corona en Roland Garros y empatar el récord de Bjorn Borg.

Nadal sólo ha perdido una vez en 45 partidos en Roland Garros, cuando fue eliminado en la cuarta ronda de 2009 por Robin Soderling.

También será la octava final de un Grand Slam entre los dos mejores tenistas de la última década y, para muchos, quizás los dos mejores de la historia.

El triunfo de Federer fue una especie de regalo para Nadal, que el viernes cumplió 25 años y hubiese perdido el primer puesto del ranking mundial si Djokovic avanzaba a la final.

"Quizás fue un buen regalo de cumpleaños haberle ganado a Novak, porque (Nadal) perdió sus cuatro últimos partidos contra Novak", comentó Federer. "Voy a jugar contra Nadal, mi gran rival, en otra final de Grand Slam. Vivimos para estos momentos".

Nadal todavía tiene que ganar el domingo para evitar que el serbio le arrebate ese puesto de honor.

"He entrenado toda la vida para este tipo de partido", comentó Federer. "Novak tenía una presión enorme y jugó muy bien".

La china Li Na y la campeona italiana Francesca Schiavone disputarán el sábado la final femenina.

Djokovic llegó al Abierto de Francia como el tenista del momento. El serbio había ganado todos los torneos en los que jugó en 2011, incluyendo el Abierto de Australia en el que eliminó a Federer en las semifinales.

Sin embargo, el suizo tuvo una respuesta acertada para casi todo lo que Djokovic le mandó desde el otro lado de la red.

Ambos tenistas intercambiaron un par de quiebres en los cuatro primeros games del primer set, pero Djokovic cometió tres errores no forzados en el desempate para darle el set a Federer.

Federer le rompió el saque a Djokovic para irse arriba 4-1 en el segundo, y finalmente sacó para ganar la manga a pesar de desperdiciar otras nueve oportunidades de quiebre.

Djokovic quebró temprano en el tercero y se fue arriba 3-0, una ventaja que no perdió. También estuvo arriba en el cuarto, y sacó por el set en 5-4. Sin embargo, el suizo le robó el servicio por cuarta ocasión y definió todo en el desempate.

"El buscó los tiros cuando los necesitaba. Sacó muy bien cuando necesitó sacar bien", dijo Djokovic. "Lo que pasó, pasó de verdad. No puedo cambiarlo. En algunos momentos tuve suerte, en otros momentos él tuvo suerte".

Djokovic se quedó a un triunfo de empatar el récord de John McEnroe de 42 victorias consecutivas al comienzo de una temporada y a tres del récord total del argentino Guillermo Vilas.

Federer dijo que le transmitió al serbio su admiración por esa marca.

"Lo que quisiera decir, y se lo dije en la red, es que su récord, aunque no es el mejor porque otros han logrado más, hoy (el tenis) es tan físico y profesionalizado que lo que logró es increíble", dijo el suizo.

A pesar de detener la marcha invicta de Djokovic, por increíble que parezca, Federer posiblemente tendrá una misión aún más difícil en la final contra un Nadal que ha ido de menos a más en este Abierto de Francia.

Nadal domina 16-8 la serie particular contra Federer, incluyendo marca de 5-2 en finales de Grand Slam.

Ante Murray, Nadal demostró que sigue siendo el "Rey de la Arcilla", incluso sin exhibir su mejor juego.

"Las condiciones eran difíciles", comentó Nadal, quien salvó los seis puntos de quiebre en contra que enfrentó en el tercer set. "Fue muy difícil con los constantes cambios del viento".

Nadal le robó el servicio a Murray al comienzo de cada uno de los tres sets y, aunque perdió su propio saque una vez en el primer y dos en el segundo, siempre lució con la situación bajo control.

Y cuando se disputaron los puntos importantes, Nadal siempre salió airoso.