Los socialistas gobernantes de Portugal se perfilan como las nuevas víctimas políticas de las tribulaciones financieras europeas: las encuestas de opinión pronosticaron el viernes que el Partido Socialdemócrata los desplazará en las elecciones después que el país recibió un rescate financiero por 78.000 millones de euros.

Las elecciones en Grecia e Irlanda, las otras dos naciones de la eurozona que necesitaron rescate financiero, también provocaron cambios en los gobiernos en medio de severas crisis económicas que redujeron drásticamente el nivel de vida.

Aunque Portugal es uno de los miembros más pequeños de la eurozona, en la que representa menos del 2% del PIB del bloque, su situación preocupa a los líderes continentales que se esfuerzan por mantener unido al grupo de 17 naciones pese a la severa carga de la deuda. Las constantes tribulaciones portuguesas están ejerciendo una presión extra sobre el bloque.

Los dos principales partidos portugueses han pedido a los votantes que les otorguen firme mayoría en el Parlamento, cuya aprobación se necesita para implementar urgentes reformas sociales y fiscales, incluso más medidas de austeridad, para restablecer la salud fiscal nacional e impulsar el crecimiento.

Todo indicio de que Portugal vacile en reducir sus onerosos niveles de deuda reflotaría los temores del mercado sobre la capacidad de la eurozona de mejorar su perspectiva económica.

"Portugal corre un riesgo grave de tener que reestructurar su deuda", dice el semanario Expresso en un editorial publicado el viernes. "Lo peor es que arriesga salir de la eurozona, lo que sería una calamidad".

Los socialdemócratas de centro-derecha recibirán el 36,5% de los votos en las elecciones del domingo en comparación con 31% de los socialistas de centro-izquierda, según una encuesta de Intercampus publicada por el diario Público. La consulta hecha a 1.026 votantes tiene un margen de error del 3,06%.