El índice de desempleo en Estados Unidos subió una décima y se situó en el 9,1% en mayo, pese a que en ese mes la economía tuvo una ganancia neta de 54.000 puestos de trabajo, informó hoy el Departamento de Trabajo.

La mayoría de los analistas había calculado un incremento de entre 150.000 y 170.000 empleos y que la tasa de desempleo quedaría entre el 8,9% y el 9%.

Las cifras facilitadas hoy por el Departamento de Trabajo revelan que el mes pasado las remuneraciones promedio por hora trabajada subieron un 0,3%. La mayoría de los analistas había calculado un incremento del 0,2%.

En febrero, EEUU tuvo una ganancia neta de 235.000 puestos de trabajo, en marzo de 221.000 y en abril de 244.000. Esta desaceleración en la creación de nuevos puestos de trabajo tuvo un impacto negativo en los mercados financieros.

Aunque la Bolsa de Nueva York todavía estaba cerrada cuando se difundieron los datos, los contratos en los mercados de futuros registraron un fuerte descenso, al igual que la rentabilidad de la deuda del tesoro, que se situó por debajo del 3 por ciento.

Estados Unidos entró en diciembre de 2007 en su recesión más profunda y prolongada en casi ocho décadas, de la que salió oficialmente en julio de 2009. En ese período perdió más de 8,4 millones de empleos.

Aunque el Producto Interior Bruto (PIB) ha crecido mes a mes durante casi dos años, la reducción del desempleo es muy lenta y casi 15 millones de personas carecen de trabajo.