La legislatura de Alabama aprobó una ley para reprimir la inmigración ilegal que incluye un nuevo requisito de que todos los negocios verifiquen que los empleados nuevos son residentes legales.

La Cámara de Representantes aprobó la iniciativa el jueves por la noche por 67-29 y el Senado por 25-7, en una solución negociada de dos legisladores republicanos que promovieron el proyecto, el representante Micky Hammon y el senador Scott Beason. El proyecto espera ahora la firma del gobernador Robert Bentley, quien ha propugnado una legislación sobre el tema.

Al igual que la ley de Arizona, la de Alabama permite a los policías que hayan parado a un automovilista por una infracción de tránsito que lo detengan si tienen "sospecha razonable" de que esa persona está ilegalmente en el país. Los patrocinadores dicen que si el conductor no tiene licencia de conducir u otro documento, el policía tratará de determinar su identidad por otros registros. Agregan que "sospecha razonable" puede incluir actuar de manera nerviosa o tener una inscripción que no concuerde con el registro del vehículo.

La senadora demócrata Linda Coleman pronosticó que conducirá a discriminación.