Sony fue blanco de una segunda filtración masiva de datos, afirmaron ciberpiratas, en lo que representaría otro hecho vergonzoso para una compañía que trata de restaurar su imagen tras divulgar millones de números de tarjetas de crédito mediante su servicio PlayStation Network.

Los ciberpiratas, autodenominados LulzSec, dijeron que habían realizado lo que describieron como un ataque elemental para poner en evidencia la "desastrosa" seguridad de Sony.