El presidente Raúl Castro bromeó sobre su inminente cumpleaños y reconoció los desafíos que tiene por delante en la "actualización" del modelo cubano.

"A la una del día (viernes) es que cumplo 80 y ¿cómo me ven las muchachas, cómo me ven con 80 años, cuántos viejos de 60 años hay por ahí que no están como yo?", preguntó a periodistas en tono humorístico el jueves al despedir en el aeropuerto al ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

El gobernante asumió el poder en 2006 cuando una enfermedad obligó a su hermano Fidel Castro a dejar el gobierno y en 2008 tomó el gobierno como titular tras las elecciones.

"Es una lástima que no me pueda retirar cumpliendo lo que se acordó en el Congreso (del Partido Comunista de Cuba, PCC). Bueno yo no tengo dos periodos, voy por uno", expresó el gobernante.

En abril el VI Congreso del PCC aseguró que se procederá a cambiar las normas para limitar el periodo de los gobernantes a dos años, aunque todavía la disposición no se convirtió en ley y tampoco se conocen los detalles de la misma.

Actualmente las leyes electorales establecen un mandato de cinco años entre elección y elección, pero no se menciona ninguna restricción temporal para el ejercicio del poder de los gobernantes.

Castro impulsó lo que él mismo consideró una "actualización" del modelo de la isla con reformas que incluyen algunas cuestiones antes impensables en la isla como la apertura al trabajo independiente y recortes de puestos en el sector público y de los subsidios indiscriminados a la población.

Tras reconocer la magnitud de la tarea, Castro explicó que los cambios deben ser paulatinos y bien orquestados para evitar errores.

"Son tantas las cosas que hay que arreglar jurídicamente", comentó el gobernante e indicó que dispuso abocar a la ministra de Justicia María Esther Reus y a un grupo de abogados a revisar la legislación del país.

"Son miles que hay que ir arreglando ordenadamente con institucionalidad", agregó.

Muchas disposiciones están vigentes pero son "absurdas" o "tuvieron un comienzo correcto pera ya el tiempo ha pasado", indicó el mandatario.

Analistas aseguraron que esperarán ver las leyes y la forma en que fueron redactadas para sopesar realmente el alcance de las reformas iniciadas por Castro, quien de todas maneras advirtió que cualquier transformación en la isla no significará perder el carácter socialista y de control estatal fijado tras el triunfo de la revolución en 1959.