El gobierno formuló cargos contra 73 personas vinculadas al caso de las fosas del norte del país donde las autoridades exhumaron 183 cadáveres en abril.

Los inculpados se encuentran internados en cárceles esperando que un juez decida en las próximas 72 horas si quedarán encarcelados o en libertad mientras su juicio comienza.

Ricardo Nájera, vocero de la Procuraduría General de la República, dijo el miércoles que a parte de las 73 personas que el gobierno acusó ya formalmente, hay más sospechosos que están en su custodia sin cargos.

Autoridades habían dicho que 74 personas, incluyendo policías, habían sido detenidos ya en el caso de las fosas. Sin especificar, Nájera dijo que el número ascendería.

El hallazgo de 40 fosas clandestinas de San Fernando, en el estado norteño de Tamaulipas, causó conmoción en diversos estados donde decenas de familiares han reportado personas extraviadas.

De acuerdo con la investigación, la mayoría de las víctimas eran mexicanos que buscaron emigrar a Estados Unidos en marzo y quienes fueron secuestrados en autobuses de pasajeros.

Las autoridades han culpado al cártel de los Zetas por las matanzas de San Fernando. Han dicho que el grupo criminal posiblemente forzaba a los migrantes a unirse al cartel. Muchos de los cuerpos mostraban el cráneo destrozado.

Los Zetas es uno de los carteles más sanguíneos de México y se encuentran en una disputa con el antes aliado cártel del Golfo.

El método de enterrar cadáveres en fosas es usado por otros cárteles del narcotráfico.

En Durango, autoridades han encontrado 226 cadáveres desde el 11 de abril en al menos siete fosas en zonas residenciales de la capital, del mismo nombre.

El cártel de Sinaloa tiene una presencia fuerte en ese estado norteño. Un oficial de policía federal que habló en condición de guardar anonimato dijo que el cártel atraviesa un episodio de lucha brutal interna por el poder en el área.

Los últimos tres cuerpos se exhumaron esta semana, dijo Fernando Ríos, vocero de la Secretaría de Seguridad Pública de Durango. Las excavaciones continúan.

En otro estado al oeste de México en donde la violencia ligada al narcotráfico también ha estallado, autoridades encontraron restos óseos de dos hombres y una mujer en fosas el martes.

Una denuncia anónima llevó a la policía del estado de Michoacán a las fosas. Autoridades dijeron que las personas habían desaparecido a finales de febrero.

Gustavo Ruiz contribuyó a este despacho desde Morelia.