Italia celebrará finalmente el referéndum sobre la energía nuclear convocado para los próximos 12 y 13 de junio a pesar del parón establecido por el Gobierno de Silvio Berlusconi en sus planes de volver a recurrir a este tipo de fuente energética en el país tras 24 años sin ella.

Así lo estableció hoy el Tribunal Supremo, que decidió acogerse la instancia presentada por la oposición para que se mantenga en pie la convocatoria de la consulta, a pesar de la enmienda introducida el pasado abril por el Gobierno italiano a un decreto ley con la que aparcaban sus planes de volver a construir centrales nucleares.

Ese decreto ley, llamado "Omnibus", contenía en un principio una moratoria de 12 meses para los planes nucleares de Italia tras la catástrofe de Japón, pero finalmente fue aprobado por el Parlamento el pasado 25 de mayo con la enmienda del Gobierno que aparca la vuelta a la energía nuclear hasta que se produzca una "aclaración" sobre el futuro de esta energía en el seno de la Unión Europea (UE).

La oposición había advertido de que esta vuelta atrás en los planes nucleares del Gobierno de Berlusconi respondía a un interés por detener la convocatoria del referéndum para evitar un nuevo rechazo del pueblo italiano a este tipo de energía, como el que ya motivó en 1987 el cierre de las centrales del país tras el accidente de Chernóbil (Ucrania, URSS).

En la vista de hoy en el Tribunal Supremo, según informan los medios de comunicación italianos, estuvieron representantes de las dos principales formaciones de la oposición de centroizquierda italiana, Italia de los Valores (IDV), promotores de la consulta, y el Partido Demócrata (PD).

"Hemos indicado a los jueces que nos parece totalmente acertado decir que las nuevas normas siguen previendo expresamente la construcción de centrales nucleares. Y, por tanto, como ya ha establecido la Corte Constitucional, el referéndum se tiene que hacer del mismo modo", dijo el abogado del PD, Gianluigi Pellegrino, en declaraciones a los medios italianos.

Poco después de conocerse la decisión del Supremo, el comité "Vota Sí", que aglutina a más de 80 asociaciones contrarias a la energía nuclear, se felicitaba por el dictamen del Alto Tribunal.

"Esta vez las triquiñuelas sobre los hombros de los italianos no pasan. El Supremo censura la arrogancia del Gobierno y devuelve a las manos de los ciudadanos el derecho a decidir sobre la energía nuclear y su futuro", afirma el comité en un comunicado.

El Gobierno había aprobado a principios de 2010 un decreto ley para la vuelta a este tipo de energía (posteriormente refrendado por el Parlamento), después de que Berlusconi y el presidente francés, Nicolás Sarkozy, firmaran en febrero de 2009 un acuerdo de colaboración en materia nuclear.

IDV presentó posteriormente una solicitud para que se celebrara un referéndum sobre el asunto y el Tribunal Constitucional dio vía libre el pasado enero a su convocatoria, junto a otras consultas sobre la privatización de la distribución del agua y la ley del legítimo impedimento, uno de los escudos judiciales de Berlusconi, que serán votados los mismos días.

Ahora el Supremo ha decidido que la consulta sobre la energía nuclear siga adelante, pero que no se realice sobre el contenido de la ley de vuelta a la energía nuclear de 2010, sino sobre los artículos sobre este asunto que contiene la norma aprobada la semana pasada en el Parlamento.

Después de la derrota electoral en los pasados comicios municipales, la oposición italiana se plantea esta consulta como un nuevo test popular de los apoyos con los que cuenta Berlusconi.