Un tribunal de justicia cubano dictó sentencias de tres y cinco años de cárcel a cuatro disidente bajo cargos de desacato y desorden público.

Varios familiares reunidos en la puerta del tribunal narraron que Luis Enrique Labrador, Yordani Martínez, David Piloto y Walfrido Rodríguez tiraron en enero una octavillas contra el gobierno en una esquina de la ciudad y luego en la Plaza de la Revolución.

Inmediatamente fueron arrestados y el juicio del martes sentenció a Martínez a tres años de cárcel y los otros tres recibieron una condena de cinco años.

"Ellos van a apelar... van a presentar un recurso, con pocos esperanzas porque es una condena de motivación política", dijo el martes a la AP, el disidente Elizardo Sánchez, de la no gubernamental Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

"Los cuatro son totalmente inocentes, lo que hicieron está en el marco de la libertad de expresión", agregó.

A la salida del tribunal madres de los presos comenzaron a gritar, mientras un grupo de unos 40 simpatizantes progubernamentales contrarrestaron con vítores al gobierno y al presidente Raúl Castro.

"Esos son cuatro delincuentes comunes", manifestó a la AP Juan Miguel Garrigó, uno de los manifestantes a favor del gobierno dijo que tanto los reos como varios de los familiares y algunos otros disidentes que estaban en la puerta de la corte eran "mercenarios".

Cuba desconoce estatus político a los disidentes y suele indicar que son pagados u orientados por Estados Unidos y otros grupos de interés en contra de la revolución.