La vivienda en las principales zonas metropolitanas de Estados Unidos alcanzó su precio más bajo desde que estalló la burbuja del ladrillo en 2006, debido a los embargos hipotecarios, un gran inventario de casas y apartamentos sin vender y la renuencia o imposibilidad de muchos compradores a adquirir una vivienda.

Los precios cayeron de febrero a marzo en 18 de las zonas metropolitanas analizadas por el índice Standard & Poor's/Case-Shiller 20 y los precios en una decena de mercados han alcanzado su peor nivel desde que estalló la crisis de la vivienda.

El índice nacional bajó por octavo mes consecutivo. Los precios han caído ahora más desde que estalló en 2006 la burbuja del ladrillo que durante la Gran Depresión. Fueron necesarios 19 años para que el mercado de la vivienda recuperara sus pérdidas una vez concluida la Gran Depresión.

Muchos economistas creen que a nivel nacional, los precios descenderán por lo menos un 5% más para fines de año.

Seguramente no cesarán esa contracción hasta que sea reducido el inventario de viviendas en venta, que las empresas empiecen a ampliar con tono firme sus plantillas laborales, que los bancos aflojen los requisitos para otorgar créditos y que los posibles compradores vuelvan a creer que la adquisición de una vivienda es una decisión acertada.

"A la gente le resulta muy difícil conseguir una hipoteca", dijo el economista Mark Vitner, del banco Wells Fargo. "Los precios podrían tocar fondo a principios del próximo año".

Otro obstáculo para el repunte de los precios es el retraso en la tramitación de los embargos hipotecarios.

Las viviendas en proceso de ejecución son vendidas, en promedio, a un 20% menos que otras ordinarias. Cuando finalmente son vendidas, arrastran a la baja los precios de todo el barrio. Empero, muchas ventas de viviendas embargadas han sido retrasadas debido a los protocolos negociados por los reguladores federales, los secretarios de justicia estatales y los bancos.

Una vez que esas viviendas son embargadas por impago hipotecario causan una nueva baja de precios en muchos mercados. Esos descensos están "esculpidos en piedra", comentó el economista Patrick Newport, de la firma IHS Global Insight.

Las 12 ciudades con niveles más bajos en casi cuatro años fueron Atlanta, Charlotte, Chicago, Cleveland, Detroit, Las Vegas, Miami, Minneápolis, Nueva York, Phoenix, Portland (Oregón) y Tampa (Florida).

Minneápolis fue la peor librada: Los precios bajaron un 3,7%. En Charlotte y Chicago bajaron un 2,4% y un 2% en Detroit. Empero, subieron un 0,1% en Seattle y un 1,1% en Washington. La capital estadounidense es la única área metropolitana en la que subieron los precios el año pasado.

El índice Case-Shiller analiza las ventas de cierto tipo de viviendas en los 20 mercados residenciales más importantes de Estados Unidos y las compara con las de enero del 2000.