Un periodista paquistaní que había investigado la supuesta infiltración de al-Qaida en la Armada del país fue encontrado muerto el martes con señales de tortura, luego de haber acusado a los servicios de espionaje de Pakistán de haberlo amenazado.

La muerte de Syed Saleem Shahzad demuestra los peligros de ser reportero en Pakistán, país que fue señalado en 2010 como unos de los más peligrosos para los periodistas. También es de esperar que pondrá bajo la lupa a los servicios de seguridad paquistaníes, que ya enfrentan criticas luego de la operación de Estados Unidos que mató a Osama bin Laden el 2 de mayo de 2010.

Shahzad, quien era corresponsal del Asia Times Online y del servicio italiano Adnkronos International, desapareció el domingo por la noche en Islamabad.

Un cuñado de Shahzad identificó el cuerpo, que fue encontrado a unos 10 kilómetros (6 millas) de su automóvil en el municipio Mandi Bahaudiin, en las afueras de la capital.

Un examen preliminar encontró señales de tortura, pero los resultados de la autopsia aún están pendientes, dijo el policía Bilal Ahmad.

Un alto oficial de la inteligencia paquistaní dijo que su agencia no estuvo involucrada en el caso de Shahzad.