El Fondo Monetario Internacional (FMI) celebró el martes la recuperación de la economía costarricense pero exhortó a sus autoridades a restringir la política fiscal y buscar un tipo de cambio más flexible, al culminar la evaluación anual del país centroamericano.

El FMI proyectó que el producto interno bruto (PIB) crezca 4,3% en 2011 y 4,5% en el mediano plazo, y que la inflación supere este año el 7% empujada por el aumento en los precios mundiales de las materias primas y el impacto proveniente de una reforma tributaria, cuya aprobación legislativa se espera para el segundo trimestre del año.

Aunque las perspectivas económicas generales son positivas para Costa Rica, el FMI advirtió de algunos riesgos a la baja causados por el aumento de los precios mundiales de las materias primas y la abundante liquidez global, que plantean riesgos a las perspectivas de inflación y a la política macroeconómica en general.

El FMI dijo en un comunicado de prensa que el déficit del sector público aumentó a 5,5% del PIB en 2010 respecto al 4% del 2009, y que la deuda del sector público alcanzó a finales de 2010 el 39,4% del PIB.

El directorio de FMI expresó su beneplácito de que un acuerdo Stand-By precautorio alcanzado en 2009-10 haya permitido a Costa Rica apoyar su estabilidad macroeconómica durante el período de turbulencia financiera global, pero notaron un deterioro en la posición fiscal debido a la adopción de medidas de gasto de naturaleza permanente, en lugar de temporal, y a un avance limitado en la aplicación de reformas estructurales.

Cada año, un equipo de funcionarios del FMI suele visitar a los países miembros para recoger información económica y financiera y examinar con las autoridades nacionales la evolución y las políticas económicas.