La Seguridad Social española tuvo un superávit de 6.746,51 millones de euros (unos 9.700 millones de dólares) hasta abril, el 6,48 % por ciento menos con respecto al mismo periodo de 2010, según el Ministerio de Trabajo e Inmigración.

Este superávit, que representa el 0,62 % del Producto Interior Bruto (PIB), fue resultado de unos ingresos de 33.529 millones de euros, que aumentaron el 2 %, frente a unos gastos de 40.275,5 millones de euros, que subieron el 0,48 %.

Del total del gasto no financiero de la Seguridad Social, el 93,68 %, 31.411,35 millones de euros, fue por prestaciones económicas a familias e instituciones y, dentro de este concepto, la mayor partida, 30.203,45 millones, correspondió a pensiones y prestaciones contributivas, que crecieron el 4 % en un año.

La disminución de superávit hasta abril se produce después de que en el primer trimestre aumentara el 2,44 % respecto al mismo periodo de 2010, lo que supuso la primera subida desde septiembre de 2008.

No obstante, el secretario de Estado español de Seguridad Social, Octavio Granado, destaca que la Seguridad Social mantiene el superávit cuando encara el cuarto año de crisis económica y subraya el importante aumento del gasto en pensiones.

Dicho gasto, señala Granado, se ha producido por la revalorización de las pensiones mínimas y por la subida de todas las pensiones por la desviación de la inflación el año pasado.