Las fuerzas de seguridad de Rusia arrestaron el martes al supuesto pistolero que mató a tiros en el 2006 a la periodista Anna Politkovskaya en un elevador del edificio de apartamentos donde vivía en Moscú.

Sin embargo, los investigadores guardan silencio en torno al posible autor intelectual del asesinato de Politkovskaya, fuerte crítica del Kremlin y de Ramzan Kadyrov, a quien las autoridades rusas nombraron como el hombre fuerte en la república separatista de Chechenia. La periodista tenía 48 años al morir.

El caso atrajo la atención mundial hacia la violencia contra los comunicadores en Rusia, señalada como una de las naciones más peligrosas del orbe para el ejercicio del periodismo. Hubo sospechas generalizadas de que el gobierno habría estado implicado en el homicidio.

El sospechoso, Rustam Majmudov, fue arrestado en su natal Chechenia y trasladado en avión a Moscú, dijo la Comisión de Investigaciones, el principal organismo encargado de las pesquisas sobre crímenes.

Según la entidad, Majmudov se había escondido en Bélgica y huyó del país cuando las autoridades belgas intensificaron su búsqueda a petición del gobierno ruso.

Dos hermanos menores de Majmudov figuran entre tres hombres acusados de tener una participación menor en el homicidio, uno de ellos como centinela y el otro como conductor del auto en que escaparon.

El tercer sospechoso, un ex agente policial de Moscú, fue acusado de proveer el arma homicida.

Un tribunal los declaró inocentes en el 2009, pero la Corte Suprema de Rusia desechó ese fallo y regresó el caso a los fiscales.

Sergei Sokolov, subdirector del diario Novaya Gazeta, en el que Politkovskaya trabajaba, elogió el anuncio del arresto de Majmudov. Sokolov dijo al Canal Uno de la televisión de Rusia que los investigadores debían intensificar sus pesquisas y exponer a los demás implicados en el crimen.

Sin embargo, Anna Stavitskaya, abogada de la familia Politkovskaya, expresó pesimismo de que el arresto de Majmudov facilite la captura de la persona que ordenó el asesinato.

"Las autoridades policiales deben encontrar al autor intelectual del crimen", dijo Stavitskaya a The Associated Press. "No lo han logrado porque nuestras entidades de investigación simplemente carecen de capacidad para hacerlo".

Stavitskaya afirmó que Majmudov debió ser arrestado hace años y se dijo sorprendida de que el hombre se escabullera de nuevo de Bélgica a Rusia a pesar de que enfrentaba una orden internacional para su captura.