La petrolera Petrobras tiene condiciones para asumir individualmente la refinería que construye como parte de una asociación con PDVSA en el noreste de Brasil, en caso de que la empresa venezolana desista del proyecto, afirmaron hoy fuentes de la compañía.

"La obra no va a parar y no van a faltar recursos para finalizarla en caso de que PDVSA desista de la asociación", afirmó hoy el director de abastecimiento de Petrobras, Paulo Roberto Costa, en una rueda de prensa que dio en la sede de la refinería binacional Abreu e Lima.

Costa mostró a la prensa las obras de la refinería, que Petrobras inició sin la ayuda de su socio en el complejo portuario de Suape, a pocos kilómetros de Recife, la capital del estado de Pernambuco (noreste).

"El 35 por ciento de las obras ya fueron ejecutadas y el plazo para que la planta comience a producir es 2013", agregó el funcionario al referirse a la planta, que tendrá capacidad para procesar 230.000 barriles diarios de petróleo.

Costa insistió en que la petrolera venezolana tiene plazo hasta agosto próximo para decir si finalmente quiere proseguir en la sociedad, porque los recursos iniciales aportados por Petrobras terminan ese mes.

El ultimátum fue reiterado hoy por el directivo, una semana antes de la visita que el presidente venezolano, Hugo Chávez, hará a Brasilia para discutir con su homóloga brasileña, Dilma Rousseff, diferentes aspectos de la relación bilateral, entre ellos la asociación petrolera.

Según Costa, la refinería tiene un costo aproximado de 26.000 millones de reales (unos 16.250 millones de dólares) y su construcción comenzó con un préstamo que Petrobras obtuvo del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) por 10.000 millones de reales (unos 6.250 millones de dólares).

"Hasta ahora usamos cerca de 7.000 millones de reales (unos 4.375 millones de dólares) de ese préstamo y, como todas las obras ya fueron contratadas, los recursos se agotarán en agosto", afirmó.

Subrayó que por eso, "agosto es el plazo que tiene PDVSA para decir si va a contribuir con su parte, que es del 40 por ciento de la refinería, y si va a seguir aportando recursos para que podamos proseguir la construcción", agregó.

El funcionario aclaró que, en caso de que PDVSA desista del negocio, Petrobras continuará las obras con recursos propios.

"Tenemos reservados unos recursos para poder seguir el proyecto sin parar las obras en caso de que tengamos que asumir el 100 por ciento de la refinería", afirmó.

Las negociaciones para la refinería se prolongaron por varios años debido a divergencias en cuanto a la participación que tendrían las empresas, al origen del crudo que sería refinado y al destino de los derivados producidos, pero finalmente hace dos años firmaron los acuerdos de accionistas.

Sin embargo, PDVSA no entregó las garantías para asumir su parte en el préstamo que Petrobras contrató con el BNDES, por lo que la empresa brasileña decidió proseguir con el proyecto individualmente.

"Hoy, la refinería es en un 100 por ciento de Petrobras. No hay ninguna novedad en cuanto a la posición de PDVSA ni señales de si el BNDES aceptó las garantías de la empresa venezolana. No puedo decir que PDVSA está afuera, pero tampoco puedo decir que está adentro", aseguró.

Pese a que Costa aún aguarda un anuncio de PDVSA, los funcionarios que mostraron hoy la refinería a la prensa aseguraron que el petróleo procesado será exclusivamente brasileño, aunque el acuerdo inicial prevé que provenga de los dos países.

Según Costa, la refinería procesará dos tipos de petróleo con densidades diferentes y para la línea venezolana será necesario adquirir un equipo especial para retirar azufre con un costo aproximado de 350 millones de dólares.

"Ese equipo aún no lo compramos y nos lo ahorraremos en caso de que la empresa venezolana desista", dijo.