La ministra de Economía de Francia, Christine Lagarde, afirmó hoy en Brasil que en caso de ser elegida directora gerente del FMI continuará con el proceso de reformas del organismo y promoverá una mayor participación de los países emergentes.

"El Fondo Monetario Internacional (FMI) no le pertenece a nadie más que a los países miembros y mi candidatura se inscribe en la agenda de reformas, que ya comenzó y ahora debe ser llevada hasta el final", declaró Lagarde en Brasilia, junto al ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega.

En un claro guiño al primer país que visita en el marco de su campaña al cargo que ocupaba su compatriota Dominique Strauss-Kahn, quien dimitió en medio de un escándalo sexual, la ministra aseguró que "un gran país emergente como Brasil debe estar mejor representado" en el FMI.

Asimismo, anunció su compromiso con la "diversidad de género y de origen" en la dirección del organismo financiero internacional.

Mantega, quien valoró en forma muy positiva la candidatura de Lagarde, apuntó a su turno que no sólo Brasil, sino todos los países emergentes y en desarrollo deben tener "mayor participación, más voz y más voto" en ese y otros organismos multilaterales.

También criticó la norma no escrita que dice que el FMI debe ser encabezado por un europeo, mientras que un estadounidense tiene que estar al frente del Banco Mundial.

"Es una regla totalmente obsoleta", sostuvo el ministro, quien apuntó que "lo importante es la competencia, la inteligencia y el compromiso (de los candidatos) con el proceso de reforma" de las instituciones.

El ministro también reiteró que el Gobierno brasileño todavía no ha prometido apoyo a ninguno de los candidatos en disputa, entre los que sobresalen Lagarde y el gobernador del Banco Central de México, Agustín Carstens, quien visitará Brasilia el próximo miércoles.

"Vamos a esperar la presentación de todos los candidatos", dijo Mantega, quien añadió que "se debe dejar la puerta abierta para que la dirección del FMI sea ocupada por cualquier persona, sea europea, estadounidense o de un país emergente".

El ministro brasileño explicó que para el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff "lo importante es que el FMI continúe la trayectoria de los últimos tres años, cuando pasó por importantes reformas y colocó a los países emergentes en una posición de mayor protagonismo".

Lagarde coincidió con Mantega en que "la elección para el FMI debe ser hecha en función de méritos" y no de "nacionalidades", pero acotó que así como "no puede ser un beneficio", el "ser europea o francesa tampoco puede ser una falla o un inconveniente" para su candidatura.

Tras su entrevista con Mantega, la ministra francesa se dirigió a la sede del Banco Central de Brasil, donde fue recibida por su presidente, Alexandre Tombini, la segunda autoridad económica en importancia en el país.

Lagarde tiene previsto regresar hoy mismo a París y, según ella misma confirmó, la semana próxima continuará con la promoción de su candidatura en China, la India y algunos países de Oriente Medio.