El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Ángel Gurría, advirtió hoy de que el crecimiento de las desigualdades sociales no sólo es ética y moralmente reprobable, sino también "económicamente insostenible".

"Incluso antes de la crisis, la desigualdad había aumentado y eso es muy dramático", subrayó Gurría en la apertura de la conferencia anual del Banco Mundial sobre el desarrollo económico, que en esta ocasión se ha organizado junto a la OCDE y el Gobierno francés en París.

Señaló que en 24 de los 30 países que forman parte de su organización, las desigualdades se acrecentaron antes de la crisis financiera, según un estudio reciente, que se va a continuar para determinar qué ha ocurrido en los últimos años.

En la misma línea, el vicepresidente sénior y economista jefe del Banco Mundial, Justin Yifu Lin, insistió en que el reto que se plantea a las políticas de desarrollo es lograr un crecimiento "sostenible" que entre sus principales objetivos debe tener la reducción de la pobreza.

Yifu Lin también puso el acento en la conveniencia de reforzar las redes de protección social "para proteger a los vulnerables", tras haber dado cuenta de los principales puntos de esta conferencia, que se prolongará hasta el próximo miércoles, y que lleva por título "Ensanchar las oportunidades para el desarrollo".

Por parte del Ejecutivo francés, la directora de asuntos multilaterales y desarrollo del Ministerio de Finanzas, Delphine d'Amarzit, argumentó que las revoluciones árabes de estos últimos meses han puesto en evidencia que cuando domina el sentimiento de que la situación de desigualdad está bloqueada, las reformas económicas -por pertinentes que sean- dejan de tener sentido y las poblaciones se rebelan.

Gurría indicó que las políticas de desarrollo no deben limitarse a la cuestión de la ayuda a los países pobres, y así insistió en que hay que concluir la ronda de Doha para la liberalización del comercio mundial, conocida como "ronda del desarrollo".

"Si no podemos concluir Doha ¿cómo podemos afrontar otros desafíos?", se preguntó antes de considerar que esta cuestión pone a prueba la capacidad para responder a retos globales.

El secretario general de la OCDE señaló que los países de la organización viven ahora una fase de recuperación delicada con tasas de crecimiento económico bajas, un paro que se mantiene elevado y unos niveles de déficit público abultados.

Tras los discursos de apertura y antes de la primera sesión plenaria intervino el economista indio Amartya Sen, quien explicó que un crecimiento económico sostenible es importante para elevar el nivel de vida de las poblaciones.

También dedicó buena parte de su discurso a explicar que hay cuestiones que no son directamente económicas pero que tienen relevancia para el desarrollo, como la democracia, por el peso que tienen para el sentimiento de justicia y para la gobernanza.