La Fiscal General colombiana, Viviane Morales, dijo el lunes que en el país, según cifras de su entidad, figuran 16.000 personas desaparecidas forzosamente, como consecuencia directa del conflicto armado que afecta al país desde hace más de 60 años.

De las desapariciones forzadas se responsabiliza a la guerrilla, a grupos paramilitares y también a acciones de la fuerza pública, pero la Fiscalía no dio a conocer un desglose de las 16.000 desapariciones.

Según datos de la Fiscalía, las 16.000 desapariciones forzadas se suman a alrededor de unos 42.000 ciudadanos desaparecidos por otros motivos ajenos a los actores del conflicto armado, como delincuencia común.

"La desaparición forzada es un comportamiento atroz... El dolor (de los familiares)...(es) indescriptible", aseguró Morales en un homenaje a las víctimas de este delito y organizado en Bogotá por su despacho y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que fue representado por Paul Vaky, director del programa de Reforma al Sector Justicia del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

La Fiscal indicó que "los avances" en las investigaciones "no son todos los que quisiéramos", pero recalcó su compromiso con las víctimas y con el esclarecimiento de la verdad.

"Encontrar los restos y saber qué pasó" ayuda a aliviar el dolor de los familiares y a resolver dilemas "muy complicados: seguir la búsqueda (del ser querido) o seguir viviendo", puntualizó.

En tanto, Christian Salazar, Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Colombia, rescató el "viraje muy positivo de diferentes instancias estatales" que vienen realizando a favor de los afectados por el conflicto armado, pero advirtió que es necesario mayor colaboración del Ejército en este propósito.

"Nosotros creemos que la fuerza pública también debería sumarse a este afán del Gobierno y del Estado colombiano de buscar transparencia", aseveró el funcionario a reporteros durante el evento celebrado en el Centro Cultural "Gabriel García Márquez", de Bogotá.

Al evento asistieron diversas organizaciones de víctimas de todo el país, que recordaron a sus familiares a través de obras de teatro, poemas, canciones y discursos.

"Que nos regalen esos huesitos, ya no los esperamos vivos", pidió Teresa Gaviria, vocera de la Asociación Caminos de Esperanza Madres de la Candelaria, una Organización No Gubernamental compuesta por 680 mujeres que perdieron a sus hijos a manos de paramilitares, principalmente en el departamento de Antioquia, al noroeste del país

El hijo de Teresa Gaviria, Christan Camilo Quiroz, fue desaparecido por miembros de las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en enero de 1998.

Verónica García, cuyo esposo, Jorge Enrique Guarín, fue desaparecido y asesinado por los paramilitares al este del país, señaló: "No sé por qué a las personas buenas les pasan cosas malas.