Las autoridades judiciales guardaron silencio el lunes en torno a la divulgación de cables diplomáticos estadounidense sobre supuestos actos de corrupción en la Corte Suprema de Justicia.

La embajada de Estados Unidos en Panamá señaló en un cable filtrado por WikiLeaks que obtuvo información "creíble y convincente" sobre el supuesto pago de sobornos a magistrados de la Corte Suprema para manipular resoluciones judiciales durante el período 2002-2005 en casos relevantes.

En un mensaje de mediados del 2005 enviado a su gobierno por la entonces embajadora Linda Watt se apunta en forma directa al magistrado Winston Spadafora, nombrado en el 2001 para un mandato de diez años, y lo coloca como un funcionario que se "ha beneficiado directamente de la corrupción pública, concretamente soborno".

"La corrupción de la Corte Suprema ejemplificada por Winston Spadafora es una causa fundamental para la falta de confianza del panameño en el estado de derecho", según el cable.

Agrega que una Corte Suprema corrupta afecta los intereses entre Estados Unidos y Panamá, e incluso menciona que perjudica el objetivo de los intereses de Washington al socavar el respeto al Estado.

En su mensaje, la entonces embajadora se refiere a un programa de ayuda que ofrece Estados Unidos para atacar la corrupción y mejorar la transparencia en el gobierno.

La Corte Suprema no se ha pronunciado sobre éste ni otros cables diplomáticos filtrados y que aluden a presuntos actos de corrupción en el más alto tribunal del país.

La AP llamó a la Corte Suprema la semana pasada y el lunes en busca de una reacción, pero no hubo pronunciamiento de los magistrados.

El presidente del Movimiento de Abogados Gremialistas, el ex procurador de justicia Rogelio Cruz, dijo el lunes en una conversación telefónica con la AP que le preocupa "el silencio institucional" tras la divulgación de los cables.

Cruz anticipó que los próximos días su organización hará un pronunciamiento porque "me preocupa mucho estas publicaciones y el silencio que se ha guardado al respecto".

El analista Miguel Antonio Bernal, un influyente catedrático en Ciencias Políticas de la estatal Universidad de Panamá, manifestó el lunes a la AP que "los WikiLeaks no vienen mas que a corroborar el alto grado de corruptela y de todo tipo de prácticas absolutamente ilegales" en el sistema judicial panameño.

Spadafora, quien termina su período como juez en diciembre, fue designado junto con el ex diputado Alberto Cigarruista por la entonces presidenta Mireya Moscoso, quien gobernó entre 1999-2004.

A Spadafora, quien fue ministro de Gobierno y Justicia (interior) de Moscoso, se le revocó la visa estadounidense en el 2005 a consecuencia de esa supuesta corrupción.

Ese magistrado fue también un detractor al régimen militar que imperó en Panamá entre 1968-1989, y hermano de un influyente opositor que fue decapitado en 1985 durante el régimen del entonces hombre fuerte de Panamá Manuel Antonio Noriega.

Las denuncias sobre corrupción en el órgano judicial no son nuevas en Panamá, pues se suman a la polémica de que al máximo tribunal de justicia le hace falta independencia porque sus magistrados son designados exclusivamente por el titular del Poder Ejecutivo.

Entre las acciones de la Corte Suprema de Justicia que despertaron sospecha y que se mencionan en los cables figura la decisión en que desestimó cargos bien sustanciados contra un supuesto traficante de armas israelí, Shimon Yelinek, en marzo del 2004.

Y otra en que una presunta narcotraficante colombiana, Lorena Henao Montoya, fue liberada de cargos en abril del 2004. En el caso de Yelinek, Spadafora fue el magistrado que dirigió el caso y en el de Henao fue José Troyano.

Otra de las decisiones cuestionadas fue la anulación de una investigación en septiembre del 2003 a varios legisladores acusados de aceptar sobornos para aprobar un multimillonario proyecto multimodal en la provincia caribeña de Colón, aún cuando un legislador, Tito Afú, admitió haber cobrado el soborno.